IPC de Estados Unidos del mes de abril nos deja una lectura del 0,4%, superior a lo esperado que era un incremento del 0,3%. En términos interanuales tenemos un incremento del 1,1%, lo esperado,
 
En términos subyacentes, tenemos que en el mes el incremento es del 0,2%, lo esperado, y en la interanual tenemos un incremento de nada menos que el 2,1%, lo esperado.
 
La inflación de la energía sube nada menos que el 3,4% y la gasolina se dispara un 8,1%.
 
La media de ingresos semanales sin contar la inflación en el mes de abril de todos los trabajadores privados sube el 0,2% cuando el mes anterior subió el 0,1%, lo esperado.
 
Lo más importante que se puede ver de toda la lectura es que el incremento de las gasolinas y la energía empieza ya a ganar aceleración, algo que trae malas noticias para el mercado porque empieza a dar razones a la Reserva Federal para mantener su intención de tener subidas de tipos graduales.
 
Simplemente por esto, el dato es negativo para el mercado, negativo para los bonos y muy positivo para el dólar.