Leo con verdadera inquietud una entrevista a un ex ­asesor político del Gobierno norteamericano. Normalmente, este tipo de entrevistas deben pasar el filtro de la racionalidad (es un filtro realmente bueno...algunos lo denominan simplemente escepticismo). Pero admito que en el caso de la del personaje en cuestión plantea dudas que antes no tenía y confirma miedos que sí sentía. En definitiva, alude a la difícil estabilidad social y política actual a nivel internacional que, en su opinión, no encuentra comparación desde la Segunda Guerra Mundial. En concreto, alude al periodo entre-guerras para encontrar semejanzas. Yo no soy tan experto, pero es claro que el contexto internacional es ciertamente muy (y cada vez más) complicado. Miremos donde miremos encontramos tensiones, siempre localizadas dentro de los países es cierto. Pero, ¿cuánto puede faltar para que afecte a dos países soberanos con todas las consecuencias que esto conlleva?.
Nuestro experto en cuestión  no habla de los problemas sociales que se están gestando a nivel mundial, aunque sí alude a los nacionalismos. De hecho, no hay tanta diferencia entre unos y otros: problemas económicos y desigualdad social que generan todo tipo de sentimientos en la ciudadanía, que se considera no representada por el poder.

Pero, mi labor es valorar cómo se puede desarrollar la economía y los mercados en este (difícil) tipo de escenario. El escenario político internacional y el nacional. Y todo ello generando incertidumbres que afectan a las expectativas de recuperación económica. O así debería ser. ¿Qué esto no lo perciben en el caso de la economía española? Estoy totalmente de acuerdo. Y esto tampoco me tranquiliza si debo decirles la verdad. No somos un oasis económico y mucho menos nos podemos convertir en motor de crecimiento de nadie con nuestro consumo privado. De hecho, el grado de confusión sobre el tema es de tal calibre que en el mismo periódico publicado ayer pueden leer dos artículos bien diferentes sobre la economía española. En el primer se advierte de la rapidez de los acontecimientos y de la inesperada fortaleza del consumo privado apoyado en apalancamiento no bancario y venta de activos financieros; en el segundo se recoge una encuesta empresarial que considera a la recuperación como demasiado lenta. Rápida o lenta, elijan a lo que nos enfrentamos. Incluso un amigo economista cuestiona los datos de la EPA, en cifra ajustada por estacionalidad. En su opinión, la creación real (ajustada) de empleo en el Q2 fue menos de una quinta parte de la cifra original publicada de forma que pueda cuadrar con la evolución tendencial de la población activa y de la productividad. Con todo, una cifra que sigue siendo muy positiva. Pero no espectacular como la que nos indican los datos originales conocidos. Saldremos de dudas con los datos del Q3. Aunque para que llegue tendremos que esperar a octubre. Un largo plazo en una situación como la actual.

¿Se imaginan lo que conoceremos antes de octubre? Por de pronto, tendremos el final del QE en USA. Y probablemente el inicio del TLTRO por el ECB. Conoceremos si el BOJ inicia una nueva fase de compra de activos. Y probablemente el BOE dará el primer paso para anticipar la subida de tipos. ¿Qué sólo les hablo de los bancos centrales? ¿y qué pensaban que es lo más relevante para los mercados? Claro, los bancos centrales. Bueno, también es cierto que las decisiones de estos dependen de la economía y de los mercados. Luego, ya lo tienen: un círculo vicioso mercados-economía-bancos centrales de difícil salida. ¿Y los gobiernos? claro , políticas de ajuste fiscal y estructural. Pero, lean el artículo de un premio nobel en otro medio escrito de ayer domingo. ¿Crisis de deuda? ¿eso qué es? En el caso de la economía USA, con un nivel de deuda por encima del 100 % del  PIB y un déficit público previsto para este año cercano al 3 % del PIB (la economía crecerá en cifra nominal entre un 3.5 /4 %) el Premiado considera que no hay de qué preocuparse. ¿El futuro? No hay problema: se solucionará. Ya veremos.

Ya veremos, sobre la marcha, lo iremos viendo...al final la improvisación  se ha convertido en clave para ir solucionando los problemas que van surgiendo. De esto sabemos mucho en el desarrollo de la Crisis del Euro. ¿Finalizada? Ya veremos. ¿Lo ven?.  Y al final, si algo va mal siempre tendremos a los bancos centrales. No hay problema.

¿Y los mercados? Bien, ya lo saben. Pese a que el futuro es, sigue siendo, muy incierto. Mientras, a corto plazo nos moveremos entre los datos de crecimiento del segundo trimestre y la creación de empleo de julio en USA, al mismo tiempo que las conclusiones de la reunión de dos días de la Fed.

Las principales referencias para la semana son:

*       USA
      Mañana tendremos la confianza de consumo. El miércoles conoceremos el ADP de empleo privado y la primera estimación de PIB del Q2. El jueves conoceremos los nuevos datos de desempleo semanal y el ISM manufacturero de Chicago. El viernes conoceremos los datos de empleo, consumer confidence de Michigan, el ISM del país, gastos de construcción y ventas de autos. Como ven, muchos datos concentrados a finales de la semana. Y no me olvido del FOMC que comienza mañana

*       Zona EUR
      Confianza de consumo hoy en Italia. El martes tendremos los precios de importación en Alemania y ventas al por menor en España. También los datos fiscales de junio en España. El miércoles tendremos la confianza de consumo en Francia, la estimación del PIB del Q2 en España. Y los datos de la Comisión con respecto a sentimiento económico. En Alemania se anticipan los datos de inflación. El jueves tendremos ventas al por menor en Alemania, consumo en Francia. En Alemania también los datos de desempleo. En Italia desempleo. En España este jueves también tendremos la balanza de pagos. Y para el conjunto de la zona conoceremos la inflación y desempleo. Por último, el viernes conoceremos el PMI manufacturero en España y los datos del sector público en Italia

*       Japón
      Mañana tendremos los datos de desempleo, gasto de las familias, ventas al por menor. El miércoles conoceremos la producción industrial y el dato de viviendas iniciadas.


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España