"No estoy seguro de que la Crisis haya finalizado". He leído esta repuesta en una entrevista de un periódico al responsable de recursos humanos de Seat. Relativamente optimista sobre el sector del automóvil a corto plazo, también se muestra algo incierto sobre su solidez a medio plazo. Más allá de Alemania, naturalmente.

No es el único que en las últimas horas y días se muestra algo escéptico sobre la solidez de la recuperación y sobre la certeza de las expectativas optimistas que la descuentan. Sí, naturalmente, me refiero a los mercados financieros. En Londres una asesora del BOE también ha mostrado sus reservas sobre la velocidad de vértigo de la mejora de la prima de riesgo periférica en la zona EUR. De hecho, en un mundo dominado por las comparaciones donde algo es barato si está menos caro que otra inversión alternativa, se ha atrevido a hablar de fundamentos que lo rebaten. ¡Será posible!".

¿Fundamentos? Y que mejores fundamentos que el cambio de percepción de los agentes económicos. Los ajustes fiscales pendientes se convierten ahora en una política fiscal expansiva cuyo impacto positivo en el crecimiento permitirá recuperar con creces lo gastado. Donde las reformas, también pendientes, pasan a segundo plano ante la prioridad de mejorar el crecimiento. Luego, una vez el escenario económico confirme la mejora esperada, se llevarán a cabo (dicen). Y donde los inversores financieros buscan desesperadamente activos: deuda, bolsa y ahora también commodities. ¿Excesos de precios financieros? La mejora económica pendiente, acrecentada con la mejora de las condiciones financieras y el impulso fiscal, será más que suficiente para rebajar ratios de valoración en las bolsas e impulsar la demanda de commodities. ¿Y la deuda?  ¿y la sobrevaloración de activos? ¿la complacencia? Hacen muchas preguntas. Simplemente confíen en que el futuro será mejor. Seguro que sí.

Y bajo este escenario de "mantra" nos encontramos. Pero, me temo que por mucho que advirtamos de los riesgos a medio plazo de este tipo de comportamiento la situación no tiene por qué variar a corto plazo. De hecho, la máxima de que los mercados siempre tienen razón impera cuando el dinero, real o de forma ficticia, lo ponen las autoridades monetarias. Pero algo debería inquietarles precisamente a los bancos centrales que las advertencias sobre riesgos que algunos lanzan caigan finalmente en saco roto. Aunque, tras escuchar a la Presidenta de la Fed tampoco tengo claro que el escenario financiero y de los mercados actual no se ajuste a lo deseado...por ella. Ninguna referencia sobre la estabilidad financiera en el Comunicado y nada sobre el reciente repunte de la inflación. Males menores, en apariencia, ante el objetivo último de mejorar el crecimiento a corto plazo y que esta mejora siga impactando de forma positiva en el desempleo de larga duración. Naturalmente, si el escenario macro mejora en línea con lo esperado o incluso mejor de lo previsto en estos casos sí se procederá de forma más rápida en el ajuste monetario. ¿Y los mercados? Nada más que desearles suerte a los inversores cuando descubran que el colchón teórico desde la Fed no es tal.

Pero, todo lo anterior no es nuevo. Y el debate entre racionalidad/exceso, especulación buena/mala, tampoco lo son. Mientras, las bolsas siguen al alza. De forma titubeante o no. Impulsada por dinero que se forzado a invertir en activos con potencial de rentabilidad más elevada. Incluso los bancos centrales que diversifican también en renta variable parte de sus reservas de divisas. Un 1 % se estima, a nivel mundial. No es mucho, aunque lo cierto es que en algunos casos en concreto pueden ser los mayores inversores individuales en este tipo de activos. Como sería el caso del BOJ en deuda japonesa e incluso la propia Fed, con más de 2 tr. $ en deuda pública norteamericana. ¿Demasiado riesgo asumido? Sin duda. Pero, ¿quién puede quedarse fuera de una tendencia tan clara a la revalorización de activos? . Mientras hablamos el coste de oportunidad con las bolsas al alza es mayor. Ya el S&P en niveles de 1957 puntos; un 5 % de subida, cuando esperábamos (en el mejor de los escenarios posibles) una revalorización este año del 7 %. Apenas 2 puntos para alcanzarla. ¿Y después? Más  y más, claro.

Las principales referencias durante la semana son:

*       USA
      Ventas de viviendas usadas. Mañana las ventas de vivienda nuevas y la confianza de consumo. El miércoles tendremos la demanda de bienes duraderos  y el PIB del Q1 (revisión). El jueves conoceremos el desempleo semanal y los ingresos/gastos personales. Por último, el viernes tendremos la confianza de consumo de Michigan

*       Zona EUR
      Hoy tendremos los PMIs de la zona. Mañana se publica el IFO en Alemania y el presupuesto en España. El miércoles tendremos la confianza de consumo alemana, los precios de producción en España, ventas al por menor y confianza de consumo en Italia. En Francia tendremos la confianza manufacturera. El jueves tendremos Consejo Europeo. En Francia tendremos la confianza de consumo y desempleo. El viernes varias referencias: precios de importación en Alemania, precios al por mayor y gasto de consumo en Francia y confianza industrial en Italia. En España se publican los datos de inflación y ventas al por menor. Inflación también en Alemania. En el conjunto del área tendremos los indicadores de sentimiento de la Comisión.

*       Japón
      El viernes se publican los datos de inflación, desempleo, ventas al por menor y  los gastos de las familias.



José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España