Se ha aplazado el partido de fútbol.    Será el próximo martes. Ya les contaré.

Un fin de semana inundado de agua da mucho para pensar. Por un lado, en la mala suerte de semejante tiempo cuando destroza la ilusión de todo un pueblo en la preparación de sus fiestas. ¿Ya les he hablado de San Felices de los Gallegos en Salamanca? Precioso. Se los recomiendo en cualquier época del año. Pero, las fiestas del Noveno del fin de semana fueron pasadas literalmente por agua. Con todo, un sitio estupendo y gente maravillosa.

De hecho, hay gente estupenda en todos los lados (pero San Felices de Salamanca sólo hay uno). En los mercados financieros, también. Y entre nuestras autoridades monetarias, siempre dispuestas a amortiguar cualquier conato de pánico. El miedo, por otro lado, es racional. A finales de la semana pasada varios clientes me preguntaban por la razón de que fuera compatible un escenario de elevada (y creciente) incertidumbre como el actual con niveles bajos (literalmente bajos desde una perspectiva histórica). Ahí tienen el efecto amortiguador de los bancos centrales. Aunque, es verdad, lo complicado es que ellos mismos lo reconozcan. Así, es habitual que se rechace la distorsión que provocan en la formación de los precios de los activos sus actuaciones. Y no sólo actuaciones directas como también las verbales. Sí, están en todos los lados. Y sentir su aliento da confianza. O al menos amortigua la desconfianza.

Entre la clase política también hay gente maravillosa. La mayoría lo son. Pero, esto no quita para que, a su manera, se pueda convertir en ocasiones con sus actuaciones en un foco de desconfianza. Aquí tienen una importante fuente de incertidumbre a futuro que intenta combatir la actuación expansiva de los bancos centrales. El problema, un gran problema en mi opinión, es que esta actuación en demasiadas ocasiones divergente entre la autoridad monetaria y la política logra mantener una calma tensa en los mercados pero también genera una evidente desconfianza económica. ¿Conundrum? No, mejor desacoplamiento entre los activos financieros y los reales. El resto, la inflación de activos financieros y el riesgo de desinflación de bienes y servicios.

Y sobre la base de lo anterior, no es extraño que podamos ver en cualquier medio críticas a la gestión de los bancos centrales que, al final, pueden ser contraproducentes para que la clase política lleve a cabo ajustes. ¿Ajustes? De deuda, para lograr una mayor productividad y en general ajustes con objetivos a medio plazo en términos de mayor crecimiento potencial. Pero, con costes a corto plazo que social y desde una perspectiva política no se quiera asumir. Cualquiera les entendería. Pero, es obvio, que aplazar los sacrificios necesarios a corto plazo simplemente supone una gestión temporal de los problemas. Dicho esto, la gente maravillosa entre los bancos centrales cumple con su trabajo al primar la estabilidad financiera pese a que esto se convierta en una potencial fuente problemas a plazo. Pero, sinceramente, repetir lo anterior no parece que en estos momentos tenga resultados visibles.

Y muchas de estas demandas las vamos a escuchar probablemente esta semana en los mercados. A nivel político, con el Eurogrupo a principios de la semana. Entre los bancos centrales, con varios consejeros de la Fed analizando el escenario. ¿Qué esto último no les tranquiliza? Admito que a mí tampoco. Demasiada confusión y ambigüedad. Veremos.

Sí, los datos mandan. Y esta semana volverán a mandar los datos económicos en USA. Entre las ventas al por menor, las expectativas de consumo y los precios de producción. Ahí es nada. Todo lo que sea necesario para aclarar si nos enfrentamos a una desaceleración económica temporal o por el contrario es el inicio de la fase bajista del ciclo económico tras más de seis años en expansión. Sean prudentes.

Las principales referencias para la semana son:

*       USA
      Mañana tendremos los inventarios empresariales. El miércoles se publican las cifras de presupuesto. El jueves ya tendremos las peticiones semanales de desempleo y los precios de importación. El viernes conoceremos los precios de producción, las ventas al por menor, confianza de consumo de Michigan

*       Zona Euro
      El lunes tendremos los pedidos intermedios en Alemania y el Sentix del área. El martes conoceremos la producción industrial y las cifras de comercio en Alemania. En Francia tendremos la producción industrial, la confianza empresarial del Banco Central. En Italia también la producción industrial. El jueves conoceremos los precios de consumo en Francia y la producción industrial del área. El viernes los precios de consumo en Alemania y en España. Y la primera estimación del PIB del Q1 en la zona EUR

*       Japón
      Encuestas de confianza el miércoles. La balanza de pagos el jueves.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España​