Carney (BoE) dice que la perspectiva económica va a empeorar y algunos estímulos de política monetaria parece que van a ser necesarios durante este verano. El 14 de julio será una primera valoración de la situación y habrá conversaciones para más opciones en el encuentro de agosto.
 
Si los tipos de interés bajan mucho van a dañar los beneficios de los bancos y podría reducir la disponibilidad del crédito.
 
El banco de Inglaterra en vez de utilizar operaciones de liquidez mensual las hará de forma semanal hasta finales de septiembre.
 
Dice que la verdad incómoda es que el banco de Inglaterra no puede compensar totalmente el shock económico que supone dejar la Unión Europea.
 
El hecho de tener un plan siempre es mejor que no tenerlo y Reino Unido necesita clarificar la relación comercial con la Unión Europea y decidir sobre su apertura a la migración.
 
Dice también que la política fiscal de Reino Unido necesita un compromiso para la sostenibilidad del largo plazo.
 
El hecho de que la libra se debilite  reduce los ingresos reales y potencia el comercio, pero este último puede estar dañado por la falta de certidumbre.

En conclusión, el BCE está con el QE, el BoE dice que tomará medidas… así que el mercado tendrá más dosis de lo que más le gusta.