De acuerdo con la encuesta del CIS, el indicador de confianza ha seguido a la baja en abril hasta niveles de 91 (92.6). Es el nivel más bajo desde hace dos años.

La valoración actual y expectativas a futuro también  se deterioran, hasta niveles de 84.3 y 97.8 respectivamente (desde 85.6 y 99.8). También son niveles bajos desde 2014.

Como ven, descenso de 1.6 puntos en el indicador y de 1.3 en la valoración actual, 1.8 puntos a la baja en las perspectivas a futuro.
 
¿Por qué? El descenso de la valoración actual es el resultado de dos factores: deterioro de la valoración de la economía (-6.4 puntos),  de la situación del mercado de trabajo (-2 puntos). Pero, al menos, la valoración de la situación de los hogares mejora en 4.6 puntos.
 
En el caso de las expectativas, baja en 0.4 puntos la situación de los hogares, en 1.7 puntos la situación del mercado de trabajo y de 3.3 puntos en el caso de las expectativas para la economía.
 
Naturalmente, puede ser muy diferente lo que digan los consumidores de su consumo real. Y de hecho, lo estamos comprobando precisamente con la comparación de los datos cualitativos y cuantitativos en los primeros meses del año.

Pero, también es cierto, que el contexto económico internacional y político puede estar influyendo en su disposición futura a mantener el nivel actual de gasto. Con todo, es también evidente que los datos cualitativos son menos fiables en situaciones de incertidumbre. Como es la situación actual.
 
José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España