Tras una gran polémica en el verano de 1891, se adoptó por la Football Board en el reglamento del fútbol, una nueva pena: el penalti. El potero del Nasdaq sin embargo acaba de parar uno...

 La idea fue acogida con mucha polémica pues se decía por entonces que era un deporte muy noble, y no era necesario. Muchos rechazaron la idea, por demasiado atrevida. La cosa llegó tan lejos, que incluso muchos porteros, cuando les pitaban penalti en contra, dejaban que el delantero chutara sin moverse, porque pensaban que iba contra su dignidad, al no estar de acuerdo con la regla.


Como han cambiado los tiempos, ahora en cada partido hay numerosos intentos de simular la pena máxima con todo el descaro del mundo.


Semana convulsa en las bolsas. A mitad de semana la delicada situación en Ucrania, y las tomas de beneficios en los muy sobrecomprados valores tecnológicos del Nasdaq, nos llevaron a todos al punto de penalti. Parecía que vendría una ruptura grave a la baja, que ese penalti lo paró el portero. ¿Y quién fue? ¿Quién nos salvó cuando peor estaban las cosas?


Pues lo tienen en el gráfico de acompañamiento del Nasdaq Composite. Fue la combinación del gran soporte psicológico de los 4.000 puntos, ya saben que los números redondos son muy difíciles de pasar a la primera, y como ven el gráfico también paró el penalti, esa mágica línea roja, que fue tocarla y salir rebotando. Esa línea es la media de 200 días simple, que como hemos comentado numerosas veces en esta columna, es uno de los indicadores que más siguen todas las manos fuertes. Ahí, exactamente a su altura, estaba todo el mundo preparado para el cierre de cortos.


¿Y por qué esta media funciona tan bien? Realmente es un poco porque todos nos ponemos de acuerdo en que ahí se parará. Su historia es curiosa.


Según el conocido analista Mark Hulbert se cita a Richard Fabian como inventor de esta media, y el que durante los años 70 la popularizó ( en concreto la de 39 semanas). Decía a sus lectores de Telephone Switch Letter que no deberían pasar más de un minuto al día para decidir si debían estar en fondos de acciones o en caja. Si el mercado estaba por encima de la media de 39 semanas deberían estar invertidos y si no en caja.


Comparado con cualquier otro sistema de mercado que se ha visto decían que era el más simple y además funcionaba bastante bien. En la década de los 80 tuvo el mejor resultado que cualquier otro seguido por Hulbert Financial Digest.


Ya a partir de ahí su fama fue imparable, y se ha convertido en un indicador realmente casi imposible de pasar en el primer intento al menos, en cualquier índice o valor, tanto cuando se va al alza y actúa como resistencia, como cuando como ahora, se va a la baja, y actúa como soporte. Es la profecía que se cumple a sí misma.


No obstante y a pesar de todo esto, la mayoría de gráficos europeos, como Dax alemán, Eurostoxx, o el mismo bien, presentan gráficos completamente laterales y con poca visibilidad. Para después de Semana Santa, seguiremos pendientes de la situación en Ucrania, de la dificultad de Wall Street para seguir subiendo, mientras por el lado “positivo” se seguirá valorando si hay posibilidades de QE en Europa.





J.L. Cárpatos.