Es el protagonista del día en el sector bancario porque al mismo tiempo que ha presentado sus resultados, también ha presentado un plan de reestructuración que está gustando mucho al mercado y hace que su cotización esté subiendo cerca del 7%.
 
Con respecto a los resultados, los ingresos netos en el último trimestre han subido nada menos que el 27,5% hasta alcanzar los 882 millones de euros, mucho más de lo esperado. Las ventas también suben 10,6% hasta alcanzar los 4289 millones de euros, ligeramente por debajo de lo esperado.
 
Con respecto al plan presentado, tiene la intención de solucionar el problema de capital de una vez por todas, porque no se pueden permitir hacer creer a los inversores, que forma correcta o incorrecta, que el grupo es débil en el apartado de capital.
 
El plan presenta una revisión de su estructura corporativa para poder reducir las tensiones de su funcionamiento por su complejidad, ya que tiene el 25% del control de los bancos regionales minoristas del grupo, pero al mismo tiempo esos bancos poseen el 56% de Credit Agricole, algo que crea unos cruces que son muy difíciles de manejar. Por lo tanto, se va a deshacer de una participación del 25% que tiene en los bancos regionales que le reportarán cerca de 18.000 millones. No todo es de color de Rosa, porque el movimiento se financiaría, en parte, con un préstamo 10 años y 11.000 millones al 2,15% y además devolverá a esos bancos alrededor de 5000 millones en efectivo en depósitos para deshacer una vinculación del mecanismo de garantía que tiene la propia estructura del banco. Todo esto suena complejo, y lo es, así que podría lastrar los beneficios en el medio plazo.
 
Para compensar el posible recelo que pueda despertar la operación, pone un dividendo para 2015 de 0,6 €, el doble de lo ofrecido el año anterior.