Los bancos poco a poco siguen adaptándose a las nuevas regulaciones que vienen desde Europa y el banco francés es el último que ha expuesto sus planes de futuro que pasan por centrarse más en clientes que les generen beneficios, lo que lleva a que busque una reducción en los activos de riesgo de 10.000 millones de euros hasta 2019. Como quiere centrarse los clientes más rentables, espera que las ventas dentro de su banca de inversión restante crezcan un 2% durante ese tiempo.
 
Si se busca aumentar los ingresos, si se combinan con una reducción de costes en tres años de 230 millones de euros, pues la rentabilidad del banco aumentará. En general anda buscando en esos tres años una reducción de 900 millones de euros y van desde una mejora de toda la estructura informática a también reducir la complejidad de su estructura legal.
 
Recordemos que uno de los problemas de este banco era una estructura bastante compleja con los bancos regionales en donde había participaciones cruzadas y ya se dijo hace un tiempo que se iba a deshacer toda esa estructura.
 
En general quiere prestar más atención a la banca minorista, su área de seguros y la gestión de capitales, pero como hemos visto antes, centrándose en los clientes más rentables.