Es cierto: la Presidenta de la Fed no anticipó una próxima subida de tipos; más bien, anticipó que los tipos puedan subir si el escenario es favorable para ello.

¿Y cómo determinar este "favorable" escenario? En este caso la Presidenta de la Fed fue mucho más ambigua.....


* A nivel interno, pese al favorable comportamiento del mercado de trabajo, aún considera que hay margen adicional de mejora; por lo que respecta a la inflación, pese a admitir los primeros indicios de repuntes salariales, también valoró que será a medio plazo cuando se alcance el nivel objetivo del 2.0 %
* Con respecta al escenario internacional, admitió su potencial impacto en la economía USA y en los mercados en USD en caso de un mayor deterioro en Europa o en China

Al final, pese a reconocer se debe mejorar la comunicación especialmente sobre el tema de tipos lo cierto es que las comparecencias desde la Fed siguen dejando más preguntas que respuestas. De hecho, su comentario final en el turno de preguntas de que la economía no sólo puede tolerar sino que también precisa tipos más altos y la advertencia sobre la dificultad de las finanzas públicas a medio plazo son otros factores que ayudan a entender la paradoja en que se encuentran los bancos centrales. Y en especial la Fed.

Pero, ¿tan mala es una subida de tipos? Es una buena pregunta. En opinión de Yellen, la subida de tipos debería tener una lectura incluso positiva para los mercados considerándola como la confirmación de que los problemas y traumas derivados de la Gran Recesión se han corregido. Visto de esta forma, lo importante no será tanto el momento de subir los tipos como su continuidad y el nivel máximo que pueden alcanzar. Considerando tantos "beneficios", ¿Por qué no los sube ya? Retomando los dos factores que comenzaba al principio, quizás se deberían reforzar por otro más: el peligro de que la reacción final del mercado no sea tan positiva. Así, la cuestión ahora por la autoridad monetaria USA sería "educar" más que "preparar" al mercado sobre la próxima subida de tipos. Y esto según podemos ver no está siendo nada fácil.

Con todo, la alarma sobre el potencial impacto distorsionador en los mercados (habría que hablar de esto más en detalle: ¿Qué distorsiona más? Las medidas monetarias extremas o su eliminación) de la subida de tipos ha sido una advertencia recurrente en los últimos meses de la mano del FMI, el BIS y hasta el BM. De hecho, los economistas y analistas simplemente nos hemos hecho eco de todas estas argumentaciones que aluden a los excesos acumulados derivados de las medidas monetarias extremas, de su impacto debatible sobre la economía y del riesgo que conllevan en términos de inestabilidad financiera cuando comiencen a revertirse. Recuerden en este sentido como el propio ha pedido a la Fed que aplace su decisión de tipos hasta finales del año próximo ante el riesgo que supone de revertir la mejora económica mundial. Pero ayer la Presidenta de la Fed no mostró la menor inquietud sobre este tema, derivado de sus propios análisis internos.

Nosotros esperamos que la Fed suba los tipos de interés en septiembre. Y vemos una elevada probabilidad de que los vuelva a subir en diciembre.
También consideramos que la normalización de tipos puede generar inestabilidad inicial en los mercados, que puede ir a más cuando la economía norteamericana toque techo en la fase expansiva actual durante el próximo año. Veremos.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España