http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/IntervencionesPublicas/Gobernador/Arc/Fic/linde180815.pdf

Comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados en relación con el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016

Literalmente....

* El contexto financiero internacional se caracteriza por una cierta volatilidad. Las vicisitudes de las negociaciones entre las autoridades griegas y las instituciones europeas y el FMI, las dudas sobre la situación económica en China o las expectativas sobre el proceso de normalización de la política monetaria norteamericana han generado incertidumbres en los principales mercados, que se han traducido en movimientos en las cotizaciones bursátiles, en los tipos de interés a largo plazo y en los tipos de cambio.

* Este comportamiento favorable de la actividad y de los precios en el área del euro se asienta en algunos factores de carácter externo, como la recuperación de la economía mundial o los menores precios del petróleo, pero también en otros que tienen su origen en las decisiones de política económica adoptadas por los gobiernos nacionales y las autoridades europeas. Entre ellas figuran las reformas acometidas en diferentes países o el tono más neutral de las políticas fiscales.

* En todo caso, hay que mencionar la contribución de la política monetaria y la importancia de la decisión, adoptada en enero de este año, para ampliar el programa de compra de valores con la inclusión de títulos de deuda pública. Desde entonces, hemos asistido no solo a una relajación monetaria adicional y a una depreciación del tipo de cambio del euro, sino también a una transmisión más homogénea de los impulsos expansivos a los distintos países del área y, en particular, a aquellos que, como España, se vieron comparativamente más afectados por la fragmentación de los mercados financieros europeos

* Los indicadores recientes (de la economía española) sugieren que se mantendrá la trayectoria expansiva en la segunda mitad del año. Según las últimas estimaciones del Banco de España, el PIB crecería este año ligeramente por encima del 3 % y algo por debajo de esta cifra en 2016, lo que supone que se mantiene un crecimiento de nuestra economía superior al promedio del área del euro.

* La mayor flexibilidad con que cuentan las empresas, tras las reformas aprobadas en 2012, para ajustar sus condiciones laborales al entorno macroeconómico y competitivo ha facilitado, sin duda, la creación de nuevos puestos de trabajo y, por tanto, la expansión de la actividad económica. De mantenerse la dinámica observada durante el último año y medio, el incremento del empleo podría situar la tasa de paro en el entorno del 20 % en el cuarto trimestre de 2016.

* La senda de recuperación del crecimiento y el empleo que he descrito se sustenta, fundamentalmente, en el restablecimiento de los equilibrios macroeconómicos y financieros severamente erosionados en la crisis. Los progresos han sido visibles en la corrección del desequilibrio externo, el desendeudamiento de empresas y familias, la reconducción de los saldos fiscales hacia niveles más compatibles con la sostenibilidad de las finanzas públicas y el saneamiento y consolidación del sector bancario. También el desempleo está dando claras muestras de corrección.

* Hay que recordar que el legado de la crisis es todavía muy gravoso. Nuestra tasa de paro sigue por encima del 22 %; las familias y empresas están reduciendo su elevado endeudamiento con rapidez, pero la deuda pública ha aumentado más de 60 puntos de PIB desde 2007 y la economía mantiene una elevada dependencia financiera frente al exterior, con una posición deudora neta cercana al 100 % del PIB, muy superior a la que registran las otras grandes economías de la zona euro, aunque es cierto que una parte del incremento reciente de esta ratio se debe a la recuperación del valor relativo de los activos españoles.

* Es razonable prever que la mejora de la situación cíclica y la reducción de los tipos de interés de la deuda pública tengan un efecto directo positivo sobre las cuentas públicas. En este sentido, la revisión al alza de las perspectivas de crecimiento de la economía española implica que el esfuerzo presupuestario requerido para avanzar en el proceso de consolidación fiscal, medido por la variación del saldo estructural primario, será muy reducido, en línea con la última Actualización del Programa de Estabilidad, que ya anticipaba que la orientación de la política fiscal sería esencialmente neutral en el período 2015-2018. Desde luego, eventuales desviaciones a la baja en el crecimiento o un encarecimiento de los costes de financiación, dificultarían y harían más exigente el proceso de consolidación fiscal.

* La continuidad en las políticas de consolidación fiscal -única vía para contener el aumento de la deuda pública en relación al PIB y conseguir su posterior reducción- y en las políticas que han permitido nuestras ganancias de competitividad serán fundamentales para controlar nuestros costes de financiación, la evolución de nuestra Balanza de Pagos y, desde luego, la capacidad de nuestra economía para generar empleo.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España