Seguimos con la debilidad con la que dejamos el mercado el viernes pasado por la festividad del día de la independencia en Estados Unidos y que marca todavía más que Europa carece de personalidad propia cuando el mundo anglosajón deja de mover el dinero. La oportunidad de tener mejor ánimo por una supuesta recuperación de Wall Street también se ha esfumado, así que todo ha empeorado con respecto a esta mañana.

El punto negativo de la sesión lo hemos tenido prácticamente antes de la apertura del mercado, con una cifra de producción industrial de Alemania que ha sorprendido a propios y extraños, ya que se esperaba una ligera subida y al final queda con un desplome de -1.8% nada menos. Como es de esperar, ciertos nervios se han visto en el mercado por el miedo a que la locomotora europea esté flaqueando. Este dato se une al que conocimos el viernes de pedidos industriales con una caída de -1.7%, lo que está ayudando a que la rentabilidad se mantengan cerca de la zona de mínimos en Alemania.
 
El peor súper sector del día es el de petroleras, que ha acelerado las pérdidas al ver que el crudo se va relajando un poco más por ver a Libia que está cerca de abrir dos puertos y aumentar las exportaciones, por lo que el SPDR de petroleras en el SP 500 es uno de los peores y eso nos ha arrastrado a la baja.
 
Viajes y ocio suele ir a la contra del sector anterior, pero también cae casi -1% por entorno negativo de IAG entre otros.
 
Los bancos están cayendo también -0.84%, metiendo presión al Ibex 35 y con un punto negativo en la zona de Italia. No debemos perder de vista los miedos que hay el sector acerca de que los reguladores estarían pensando en la creación de nuevas medidas para que los bancos no podrá subestimar el riesgo que ello sus propias entidades y una de ellas podría ser bastante perjudicial para la periferia, ya que incluiría el cese de la concepción de que la deuda pública está ausente de riesgos. Esto, como nos podemos imaginar, obligaría a aceptar que toda la deuda pública que tiene uno en su cartera es un elemento de riesgo, así que los bancos de la periferia que suelen estar cargados de la deuda de su propio país, recibirían un mazazo bastante importante, lo que conllevaría a un doble efecto de subida en los tipos de interés, no sólo por una subida de tipos en el mercado secundario lógica por considerarse ya elemento de riesgo, sino porque a lo mejor los bancos deciden reducir su exposición.
 
Ya no tenemos a ningún súper sector en positivo y eso que el de utilities podría apoyarse en el nuevo impulso alcista del XLE, pero en Europa no hay ganas hoy subir y parece que vamos a crear en el futuro del DAX 30 y del EX50 sendas estrellas de la noche que nos pueden cortar toda mejora antes del comienzo de la temporada de resultados.