La sesión en Europa apenas ha tenido cambios con la apertura en Wall Street, y eso que estamos teniendo una sesión americana con un comienzo bastante tormentoso.
Esperábamos una apertura bajista tras esos malos datos del producto interior bruto mucho peor de lo esperado en el primer trimestre y los bienes duraderos también por debajo de lo esperado. El mercado ha abierto más o menos neutral y en cuanto ha aparecido el dato de PMI de servicios de junio por encima de lo esperado, se ha contrarrestado algo los malos datos anteriores y se ha generado un rebote, buscando resistencias cercanas, en donde están empezando a entrar ventas.
 
Parte de la fuerza que estamos viendo reside en los resultados empresariales que hemos conocido y, en concreto Monsanto, que es el valor que más pondera  dentro del SPDR de materiales y que se lo lleva casi un 1% al alza, siendo el verdadero foco de potencial alcista del SP 500 en estos momentos.
 
Por mucho que aparezcan datos macro de períodos pasados, en cuanto aparece uno ligeramente mejor de lo esperado que sea un poco más actual, el mercado reacciona inmediatamente al alza, o por lo menos lo intenta, pero no escapa a nadie que un primer trimestre con un rendimiento peor de lo esperado, por fuerza es negativo para el mercado de algún modo.
 
Los que peor se lo están tomando están todos en Europa, con un euro que lejos de bajar sube, gracias a los datos débiles de Estados Unidos, algo contraproducente con lo que intenta hacer el BCE.
 
El entorno técnico delicado que hay por ejemplo en el futuro del índice europeo con ese doble techo, o el futuro del índice alemán con su hombro cabeza hombro, siguen ahí y el futuro del índice francés ya está ejecutando el hombro cabeza hombro con línea clavicular ascendente.
 
Todos los datos de crecimiento más bajo de lo esperado están ayudando mucho al mercado secundario de deuda, que tiene fuertes bajadas de tipos por ejemplo en Reino Unido cae hasta el 2.66%, Alemania al 1.27% y en los que menos se nota es en la periferia, que quedan más o menos como ayer. Estados Unidos también desciende fuertemente con la rentabilidad a 10 años al 2.54%.