Lo teníamos todo para tener un buen día en los mercados, apoyados por un Wall Street que tenía ganas de rebote, sintiéndose beneficiado de un nuevo descenso de los datos de paro semanal y el primer aumento de las ventas minoristas en tres meses, pero volvió a aparecer el que estaba en el fondo, la tensión en Ucrania.
 
El primer susto de la crisis ucraniana nos vino por la presencia de efectivos militares rusos en la frontera realizando un ejercicio, algo que siempre se teme porque son fuerzas que están dispuestas para el combate, sin necesidad de despliegues previos ni preparativos. La calma volvió a los mercados cuando las fuerzas volvieron a sus bases. Pues bien, el miedo vuelve otra vez al mercado cuando se ha sabido que hay 8500 efectivos rusos otra vez de ejercicios en la frontera con Ucrania, por lo que el mercado ha vuelto a tener miedo de esa alta disponibilidad de esas fuerzas.
 
En resumidas cuentas, volvemos a tener caídas generalizadas que atacan fuertemente los mínimos de la sesión de ayer en Europa, con Alemania siendo el peor con un descenso cercano al 1%, lo que vuelve a poner en el punto de mira los altos daños que tendría Alemania con una escalada de tensión, militar o sanciones, en Ucrania.
 
Recordemos que también el fondo se mantienen  los malos datos en China y resultados peores de lo esperado entre las minoristas de Reino Unido.

Pero no todo va a ser negativo, como puntos positivos tenemos por ejemplo el incremento de la ambición en las ventas de la alemana BMW para este año, que ha intentado llevar detrás a Volkswagen y al súper sector de automoción y recambios como el mejor esta mañana, aumentando su cotización más de +1%, pero la tensión con Ucrania ha volatilizado las ganancias, metiéndolo otra vez en negativo.
 
También, tenemos el estreno en el mercado primario de Irlanda con un bono a 10 años que ha tenido muy buena demanda y además ha registrado bajada de rentabilidades con respecto a una emisión sindicada que hizo hace pocos meses.
 
La parte negativa nos llega desde los datos de China de ventas minoristas y de producción industrial, ambas más bajas de lo esperado y que siguen subrayando la tendencia de debilidad económica, aunque muchos están empezando a pensar que eso no va a ser una dificultad de cara a la segunda mitad del año.
 
El último punto negativo que tenemos han sido unos resultados empresariales de la británica Morrison que se está llevando a la baja de forma contundente a sus compañeros Tesco y Sainsbury, por lo tanto, al súper sector de minoristas a ser el peor del día con -1,86%
 
Por lo demás, el euro sigue teniendo buen comportamiento contra el dólar inmerso en la decisión del Banco Central Europeo de no tocar tipos, aunque siguen apareciendo algunos datos de IPC negativos en algunos países. Contra la libra también amanecíamos con subidas, pero ahora ya nos estamos alejando mucho de máximos por el miedo a Europa que nos mete negativo contra la libra y reduce mucho las ganancias contra el dólar.
 
En el mercado secundario de deuda, las dudas del comienzo de la sesión han desaparecido y ahora mismo, salvo Grecia, tenemos bajadas de tipos generalizadas con España al 3.33%, Italia al 3.39% y Alemania pisando por debajo del 1.6%, al 1.59% en estos momentos. Nuevas bajadas de tipos deberían dirigir atención a la situación del contrato de junio de la deuda alemana, ya que está mucho más abajo que el cierre del de marzo y hay que vigilar ese enorme hueco a la baja que hubo en el rollover.