Si algún trasnochador en vacaciones le diese por despertarse ahora, encender las pantallas y ver cómo están los gráficos ahora mismo, iría derecho otra vez a la cama para intentar despertarse de este mal sueño.
Muy atascada estaba Europa en la zona de resistencias que estábamos manejando durante demasiados días y lo que nos ha alejado totalmente de esa zona han sido unos datos macro muy malos.Lle han saltado los plomos a más de uno, pero que esto tiene cierto sentido si ponemos en perspectiva lo que hemos estado teniendo en las últimas semanas.
 
Vale que todo el mundo se ha quedado con que el Banco Central Europeo ha vuelto bajar los tipos de interés y ha puesto unas operaciones de refinanciación vinculadas a los nuevos préstamos que tienen los bancos a las pequeñas y medianas empresas, pero lo cierto es que estas medidas lo único que indican es que la economía está peor de lo que parece, algo que ya dijo Angela Merkel cuando conoció este nuevo paso del BCE.
 
Si esta peor situación de lo esperado de la economía de la zona euro se une a la constante retahíla de rebaja de previsiones que estamos conociendo en empresas grandes, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Reserva Federal, vamos creando un cierto caldo de cultivo que es perfecto para las decepciones. Si al potaje anterior le unimos los malos datos que hemos tenido de Alemania, la producción industrial mala en ese país, la mala producción industrial de Reino Unido, la mala producción industrial de Francia y la mala producción industrial de Italia, pues ya tenemos un detonante desde el punto de vista macro que las valoraciones de las empresas no han podido aguantar.
 
Si a todo lo anterior le queremos añadir un poco de sirope de chocolate en forma de problemas en Portugal muy serios con su grupo Espirito Santo y el miedo a que tenga que ser rescatado por el Estado, eso complique la situación económica del país hasta tal punto que han movido al alza las rentabilidades, pues tenemos un potaje regado de sirope de chocolate es absolutamente difícil de tragar por los operadores.
 
El efecto de todo lo anterior es una estampida de dinero fuera del riesgo tanto en forma de activos de riesgo como de deuda de riesgo, así que tenemos a la Bolsa de Portugal, la Bolsa española, la deuda de Portugal y la deuda española como los grandes perjudicados de todo este asunto, arrastrando también a la baja a Italia y su deuda y lo mismo pasa con Grecia.
 
La recogida de beneficios es total y los valores que más han subido en 2013, son de los que más daño están recibiendo ahora mismo. La situación es muy compleja porque no pocos valores se están acercando mínimos anuales nada menos, algo que no casa bien con las perspectivas de futuro que tienen muchos gobiernos como por ejemplo el español.
 
Por si el potaje con sirope de chocolate era lo suficientemente asqueroso, hay que añadirle la lectura de las actas de la Reserva Federal, ya que pusieron fecha al final del programa cuantitativo en octubre, así que se mezcla un final de todo ese dinero inyectado en el sistema, con una serie de datos macro malos en Europa que no han gustado a nadie, ya que lo que se quiere es que las economías estén en un pico para poder soportar toda la retirada de estímulos de Estados Unidos, y lo que tenemos es casi lo contrario, que se van a retirar cuando estamos en un bache, así que más presión para recoger beneficios.
 
Como casi siempre pasa, Alemania ha llegado al final del mundial de fútbol y está recuperando aquel dicho que era "el fútbol son 11 contra 11 y gana Alemania", así que en el mercado bursátil volvemos a otra vez  a que cuando el riesgo pierde, gana Alemania, porque su rentabilidad a 10 años está descendiendo al 1.2% nada menos, por lo que volvemos a tener búsqueda de refugio, lo que le facilita muchísimo su existencia financiera. Además, sus marcas más importantes siguen sacando partido a China, como ya vimos en días pasados con las ventas en los primeros seis meses tanto de BMW como del grupo VAG.
 
En resumidas cuentas, ventas muy fuertes en toda Europa con unos índices que superan el 2% en algunos casos o incluso el 4% como Portugal.
 
El súper sector bancario es el peor del día con un descenso del -2.45%, dañado por los bancos portugueses, italianos y españoles, los grandes beneficiados de toda la remontada europea y que ahora recogen beneficios.
 
El súper sector de viajes y ocio vuelve otra vez a ser dañado con -1.74% porque no dejan de tener en la cabeza los operadores la reducción de perspectivas de Lufthansa y de Air France.
 
Los servicios financieros también descienden -1.65% arrastrado por la situación general.
 
No se libra nadie y todos los súper sectores están en negativo, teniendo como los mejores las empresas de inversión inmobiliaria con descensos de -0.41% y cuidados de la salud con -0.43% como valor defensivo.
 
De momento en el mercado de divisas no se ven movimientos especialmente destacados, como mucho el peligro que representa el USDJPY con un descenso de -0.36% a 101.27 y atacando la zona de mínimos del mes pasado, pensando en el final de la QE. Mucho cuidado si perdemos los mínimos del año porque recordemos que este par se utiliza como carry trade, y si se cierran operaciones de este tipo se cierran también en activos de riesgo, lo que puede ser muy malo para las bolsas.