Llevamos unas sesiones en donde la operativa intradía es bastante compleja y difícil porque absolutamente todo el mundo está esperando a la reunión del Banco Central europeo para ver qué es lo que se acaba haciendo para poder luchar contra la inflación.
Poco a poco siguen apareciendo comentarios y declaraciones de personal del banco y de fuera de él que hacen pensar a todo el mundo que la probabilidad de que al final se haga algo es muy alta, pero poco a poco se va reduciendo la esperanza de ver un programa cuantitativo a la europea, por lo que las apuestas principalmente van dirigidas a una bajada de los tipos y un pase negativo de los tipos de los depósitos bancarios. Algo que también se ve como probable son inyecciones de liquidez condicionadas, es decir, algo parecido al programa de fondos por préstamos británico para intentar hacer que las buenas condiciones de financiación puedan llegar a la pequeña y mediana empresa.

Siendo absolutamente todo dañino para el euro, hay que ser conscientes de que en estos momentos el par eurodólar está pisando por debajo de la media de 200 sesiones y que los máximos del año los dejamos precisamente este mes muy cerca del 1.4, y ahora estamos en 1.3619. Desde la última reunión del Banco Central Europeo, ya hay bastantes cosas descontadas, por lo que cuanto menos agresivas sean las acciones del BCE, menos reacción podremos ver en el mercado y en estos momentos este par está entrando en la sobreventa.
Algo que está ayudando a tener un incremento de la debilidad del euro en muchos cruces, es que el IFO de Alemania quedado peor de lo esperado tanto el sentimiento, condiciones actuales con expectativas y además las ventas minoristas de Italia también han quedado peor de lo esperado y con descenso.

Los puntos positivos los estamos teniendo otra vez en el mercado de deuda, ya que la situación general volverse favorable para la reducción de tipos si tenemos en cuenta que España ha sufrido otra mejora de calificación al igual que Grecia. Esto vuelve a poner una estructura favorable a los activos de riesgo con fuertes descensos de la rentabilidad tanto en Italia como en España, esta última otra vez por debajo del 3%, y con una ligera subida de tipos en Alemania, colocándolos al 1.41%, y moviendo los diferenciales a nuestro favor. Grecia es la que más dudas está presentando pues ha cancelado la bajada de tipos y lo sube ligeramente hasta el 6.4% y es que todavía expresa del miedo a que al final si se haga ese impuesto retroactivo sobre los tenedores de bonos extranjeros o algo parecido. Toda la mejora también se ha visto potenciada tras la última subasta en Alemania en donde la demanda no ha cubierto totalmente la emisión y ha sido lo que se queda el Bundesbank para operaciones propias lo que a final ha dejado un ratio superior al uno. Esto está muy bien porque lo que le ha dicho al mercado es que no hay interés en activos seguros, lo que puede potenciar la idea de que cuando la rentabilidad sea atractiva en la periferia, vuelvan las compras, tal como está pasando ahora.

En resumidas cuentas, estamos en un mercado absolutamente aburrido, sin apenas movimiento porque necesitamos catalizadores en los mercados de riesgo y además el lunes es festivo tanto en Londres como Wall Street, por lo que probablemente nadie tenga muchas ganas de complicarse la vida.

En términos generales, tenemos que automoción y recambios es el mejor de Europa subiendo +0.37% seguido de las utilities con +0.31% y los medios de comunicación subiendo +0.17%.

Mayor protagonismo tienen los que bajan, ya que bebidas y alimentación desciende -0.83%, bienes personales y del hogar cae -0.56% y los servicios financieros pierden -0.33%.