Nuevo día de problemas en Europa con la vista constantemente puesta en la tensión en Ucrania.
Si ayer se nos fastidió la fiesta alcista, fijándonos en los resultados de Apple, por el fallecimiento de cinco activistas pro rusos en una operación antiterrorista llevada a cabo por el gobierno ucraniano, hoy lo que nos sigue preocupando son las consecuencias del uso de esa violencia.

Por un lado tenemos el incremento de las fuerzas apostadas en la frontera ucraniana y que cada día están más cerca de la misma por parte rusa y además el primer ministro ucraniano ha dicho ya a las claras que su vecino lo que quiere es comenzar la tercera guerra mundial.

Ante los constantes empujes de Rusia para tener controlada la situación en Ucrania, occidente sigue perpleja y se niega en rotundo a seguir el camino que hasta cierto punto parece que no tiene remedio, un conflicto bélico. De momento las respuestas siguen siendo represalias económicas y una cierta escalada militar por parte de la OTAN en los países frontera de la región, algo que también ha sido utilizado por el Kremlin para aumentar su presencia en su frontera, vamos, algo similar a lo que pasaba con Alemania en plena guerra fría.

Como es de esperar, la bolsa rusa sigue descendiendo, el rublo también tiene problemas, su deuda sigue subiendo la rentabilidad y además una de las agencias de calificación norteamericana ha reducido su calificación, lo que puede dañar más a su deuda. El banco central del país ha respondido subiendo los tipos de interés para intentar contener la fuga de capitales.

Como consecuencia de todo este lío, Alemania también mantiene sus propios problemas y es una de las peores en este momento, con otra vez el súper sector de automoción y recambios como el peor del día con un descenso superior al 1%. Dentro del mismo, los responsables de la caída son todos los valores alemanes y el único que brilla un poco es Peugeot por buenos resultados.

En estos momentos sólo tenemos al súper sector de bienes personales y del hogar en positivo +0.05% y el resto está en negativo con los bancos también cayendo -0.79% muy preocupados también por las pruebas de rendimiento que llevará a cabo Europa y en donde hoy se ha sabido que el peor caso de esas pruebas va a ser el más duro hasta la fecha, peor que el que se probó en 2011, intentando ganar confianza entre los inversores ante los fallos que tuvieron los últimos.

Por otro lado, las aseguradoras siguen a los bancos y caen -0.6%.

Punto positivo lo tenemos en los datos macro que nos llegan desde Reino Unido con un aumento de las ventas minoristas de marzo cuando se esperaba una bajada, pero lo que no compensa es un fuerte descenso con respecto al mes anterior.

Dentro del mercado de deuda, no hay movimientos destacables y tenemos un descenso general de todos los tipos salvo en Grecia que vuelve a colocarse por encima del 6%, por lo que sigue siendo favorable para la economía española.