Mantenemos la ausencia de unanimidad en el mercado porque el posible rebote siguiendo el buen cierre de Wall Street ayer, lejos de mínimos y con incremento de volumen en el SP500, está siendo compensado por malos datos en China y resultados peores de lo esperado entre las minoristas de Reino Unido.

Pero no todo va a ser negativo, como puntos positivos tenemos por ejemplo el incremento de la ambición en las ventas de la alemana BMW para este año, que se está llevando detrás a Volkswagen y al súper sector de recursos básicos como el mejor del día aumentando su cotización más de +1%.
 
También, tenemos el estreno en el mercado primario de Irlanda con un bono a 10 años que ha tenido muy buena demanda y además ha registrado bajada de rentabilidades con respecto a una emisión sindicada que hizo hace pocos meses.
 
La parte negativa nos llega desde los datos de China de ventas minoristas y de producción industrial, ambas más bajas de lo esperado y que siguen subrayando la tendencia de debilidad económica, aunque muchos están empezando a pensar que eso no va a ser una dificultad de cara a la segunda mitad del año.
 
El último punto negativo que tenemos han sido unos resultados empresariales de la británica Morrison que se está llevando a la baja de forma contundente a sus compañeros Tesco y Sainsbury, por lo tanto, al súper sector de minoristas a ser el peor del día.
 
Por lo demás, el euro sigue teniendo buen comportamiento contra el dólar inmerso en la decisión del Banco Central Europeo de no tocar tipos, aunque siguen apareciendo algunos datos de IPC negativos en algunos países. Contra la libra también amanecíamos con subidas, pero ahora ya estamos metidos en negativo, viendo que la moneda británica está recuperando posiciones contra el dólar, acercándose a los máximos anuales.
 
En el mercado secundario de deuda, las dudas del comienzo de la sesión han desaparecido y ahora mismo, salvo Grecia, tenemos bajadas de tipos generalizadas con España al 3.33%, Italia al 3.39% y Alemania pisando por debajo del 1.6%, al 1.59% en estos momentos. Nuevas bajadas de tipos deberían dirigir atención a la situación del contrato de junio de la deuda alemana, ya que está mucho más abajo que el cierre del de marzo y hay que vigilar ese enorme hueco a la baja que hubo en el rollover.
 
Por lo demás, los futuros sobre índices siguen por encima de los mínimos de ayer, por lo que las karakasas con volumen alto siguen presentes, a la espera de datos importantes en Wall Street como por ejemplo el paro semanal o las ventas minoristas.
 
Con respecto a la tensión en Ucrania, no se modera ni un ápice, con Merkel teniendo duras palabras contra Rusia que aumentan el convencimiento de que vamos hacia una época de sanciones que pueden tener repercusiones bastante amplias en Europa.