Europa amanece sin ilusiones ya que las malas vibraciones que siguen llegando desde Ucrania, eclipsan los buenos datos macro que hemos podido conocer nada más comenzar la mañana.

El foco de toda la preocupación no es sólo la respuesta que pueda tener occidente a esa imparable anexión de Crimea a Rusia, sino los efectos secundarios de las acciones occidentales en castigo.
 
El punto central de todo lo anterior es Alemania, que es la gran dependiente del gas ruso y si occidente establece un castigo a base de no comprar los productos rusos, el gas puede ser uno de ellos y Alemania pasarlo mal si la situación se alarga en el tiempo. Menos mal que vamos de cara al verano. Como no hay mal que por bien no venga, muchos valores relacionados con esta materia prima tienen un apoyo importante porque creen que van a tener un cliente muy bueno si la situación empeora.
 
El principal punto alcista del día son los datos macro, en concreto los alemanes, ya que hemos tenido unas importaciones mucho mejores de lo esperado y también un crecimiento importante de las exportaciones, pero siendo las primeras mayores que las segundas. Esto ha animado las cosas y muchos piensan que Alemania empieza a girar hacia el consumo interno, algo que puede ayudar a controlar el descenso de la inflación y apoyar la economía de la zona euro, sobre todo los países que están saliendo de la crisis y se han lanzado a las exportaciones para poder sobrevivir.
 
Si resumimos lo anterior en comportamiento de súper sectores, tenemos que las utilities son las mejores con +0.41%, automoción y recambios +0.36% y recursos básicos +0.21%.
 
Los peores son los medios de comunicación con un descenso de -0.61% muy influenciados por un mal comportamiento de Mediaset que se resiste a cambiar la tendencia bajista que la domina desde hace más de un mes y que en España desciende -2.38% cancelando el intento de rotura al alza del canal bajista que la fustiga desde los máximos de enero.
 
Las minoristas descienden -0.48% con problemas en Carrefour, Sainsbury e Inditex con descensos superiores al 1% en las primeras y de -0.5% para la española.
 
El mercado secundario de deuda no nos apoya ya que tenemos subidas de tipos de interés en la periferia y descensos en los activos más seguros, incluso habiendo tenido una subasta de corto plazo en España que ha sido favorable. Nuestro bono a 10 años subió al 3.31%, Italia al 3.37% y Grecia al 6.82%, mientras Alemania desciende al 1.61%.