En este final de semana, la alegría en los mercados viene por barrios, en donde las fiestas patronales siguen en la periferia pero en el aburrido centro de este vecindario bursátil, la tristeza se adueña de los operadores.
Hoy tuvimos un mal comienzo al ver que Wall Street no supo aprovechar los buenos resultados y se centró mucho en esa combinación maligna entre las malas previsiones de Caterpillar y la rebaja de las previsiones de crecimiento para este año por parte del Fondo Monetario Internacional por las tensiones geopolíticas.
 
La situación ha empeorado en cuanto Wall Street ha abierto y se ha dejado influenciar por las malas previsiones de Visa y también los malos resultados de Amazon, metiendo una presión muy importante al Dow Jones el primero, haciendo que se coloque por debajo de la directriz alcista que viene desde los mínimos de este año. Con respecto al segundo, se desploma cerca de un 10% y tiene a la SPDR de consumo discrecional como el peor del día, aparte de extender la presión a las tecnológicas.
 
De momento no ha conseguido ejercer algún tipo de influencia positiva un buen dato de pedido de bienes duraderos.
 
En Europa, los bancos han sido los mejores durante gran parte del día por esos resultados muy positivos del banco británico RBS, que sube cerca del 14%, pero son los recursos básicos los que más están tirando ahora mismo con +0.79% al ver que el SPDR de materiales es el mejor en el SP 500 con una subida de+0,46%.
 
El súper sector de telecomunicaciones también es uno de los mejores subiendo +0.53% gracias a los resultados de Vodafone.
 
Por lo que respecta a las pérdidas, tenemos automoción y recambios cayendo -1.38%, repartiéndose casi el 50% el título de peor del día con bienes personales y del hogar que desciende -1.4% por los malos resultados de LVMH.
 
La mala influencia de las tensiones geopolíticas ha empeorado en cuanto el banco central de Rusia ha subido los tipos al 8%, una muestra clara de la lucha que mantienen contra la fuga de capitales, representada totalmente por el potencial entorno bajista para el Rublo.