El primero de ellos son los numerosos datos macroeconómicos que hemos conocido en China, donde el producto interior bruto baja a más de lo esperado, pero que intenta ser compensado con otros que han salido mejores de lo esperado pero que entran dentro de esa pauta estacional que se da cuando se termina la festividad del nuevo año lunar, ya que la inflación tiende a bajar y el resto de procesos económicos tiende a subir por una reactivación de la actividad económica. Aun así, siempre es agradable ver que aumentan los nuevos préstamos, ya que es una indicación de que las últimas medidas tomadas por el gobierno ponen más dinero a disposición de la economía real.
 
El segundo factor es la espera que tiene el precio del crudo a la reunión de productores que tendrá lugar este fin de semana, ya que el de referencia en Estados Unidos no supera los máximos del año y queda en una situación técnica algo compleja, pues tenemos hoy un pequeño retroceso de -1% y la subida en los últimos días se ha desarrollado con menos fuerza que la anterior, por lo que tenemos una ligera divergencia que nos deja una situación complicada porque dependiendo del resultado de la reunión podemos romper máximos o tener un intento de doble techo.
 
El tercer factor que nos está haciendo daño, especialmente el índice alemán, es una bajada de -1,42% en el súper sector de automoción y recambios, ya que un fabricante de componentes de automoción francés llamado Faurecia ha dicho que las ventas de sus productos en China han bajado un 2%, lo que está haciendo que el valor caiga el -5% y el miedo a que eso hable acerca de peores perspectivas de ventas en el país, arrastra a todo el súper sector. En concreto ha tenido menores ventas en componentes usados en catalizadores para los sistemas de escape, por lo que podría estar ligado al escándalo de las emisiones y las medidas de control de polución en el país, así que hay miedo a que haya más coletazos negativos para la industria por el escándalo de las emisiones y la lucha medioambiental.