El primero de todos ellos es que hoy es 29 de febrero, día extra por ser bisiesto y además último día del mes de febrero, por lo que siempre debemos estar atentos a esa pre pauta del primero de mes en donde suelen verse ventas que no tienen mucha explicación.
 
La decepción de los mercados por una reunión del G20 que no ha dejado nada palpable en cuanto a medidas a tomar contra el miedo a una nueva recesión global, tira los mercados a la baja en el comienzo de la sesión y esto se ha notado mucho porque en la primera parte del día tenemos un descenso de los precios del crudo de referencia en Estados Unidos pero un aumento de los precios del oro, por lo que tenemos un movimiento bajista para los activos de riesgo pero un movimiento alcista para los activos que representan la seguridad, algo que también se ha visto en la deuda de Alemania.
 
Además, la mayoría de súper sectores del Stoxx 600 están en negativo, aunque están empezando a despertar algo tras los dos puntos fuertes de generación de movimiento que hemos tenido prácticamente al unísono.
 
El primero de ellos es que la situación macroeconómica va a obligar a todos los países a tomar cartas en el asunto aunque no hayan dicho absolutamente nada durante la reunión del G20. Estas obligaciones van a venir de los datos, y hoy hemos tenido la lectura preliminar del IPC de la zona euro cuya cifra general se ha metido en deflación nada menos, por lo que el mercado ha encontrado un punto de apoyo para poder salir de la sobreventa en el corto plazo mirando que el BCE tiene cada vez más motivos para poder intervenir otra vez.
 
No contentos con lo anterior, encima hemos tenido la noticia de que el Banco Central de China ha reducido en -0,5% el ratio de requerimientos de reservas a los bancos, liberando más dinero que va a acabar yendo a nuevos préstamos, otro síntoma de apoyo a la economía. Sin embargo la cotización del yuan les va a la contra, ya que el último día acabó bajando y cuando se ha conocido la noticia ha bajado un poco más, lo que sigue dando esa sensación negativa de que cuanto más bajo esté la moneda de China, más venta ahí de activos para pasar a otras monedas, por lo que es un poco un arma de doble filo.
 
El mercado en Europa se ha alejado de la sobreventa y también de los mínimos de la sesión, el problema es que cuantas más cosas haya a favor de las intervenciones de los bancos centrales y de los gobiernos, y más se vean medidas para apoyar las economías, más muestras hay de que el problema económico global sea serio, por lo que habrá muchos inversores que tomen estas medidas en el plano negativo, como una confirmación de los malos tiempos en 2016.
 
Como es de imaginar, la primera reacción que hemos visto por el mal dato de inflación en la zona euro, es una debilidad del euro, que está ayudando a que poco a poco se vaya confirmando la pérdida del canal alcista que nos ha dirigido últimamente por la decepción de la situación de la Reserva Federal en Estados Unidos.
 
El otro problema de fondo es que estamos en una semana con grandes datos en Estados Unidos que culmina el viernes con el dato de creación de empleo de febrero, por lo que puede que tengamos una semana de zozobra por la lectura de todos los datos en clave no sólo económica mundial sino también en cuanto a postura de la Reserva Federal, esa tan criticada porque hay dos bandos claros dentro de la misma, unos que ven que todavía hay caso para subir los tipos de forma gradual, y otra que piensan que es una temeridad subirlos con la imagen que está dando la economía global, algo así como que hay miedo a que se cometa el error que hizo Trichet con la última subida de tipos que acabó mandando a los leones a toda la periferia de la zona euro.