La bolsa china ha caído un 30 % tras sus máximos de principios de junio.

Hoy ha llegado a retroceder más del 7 % inicialmente. Ahora cae más del 5 %.

Pero muchos títulos aún están un 80 % por encima de sus niveles de hace un año.




¿Qué se ha anunciado hoy?



· Más de 80 bn. $ en nueva liquidez en el interbancario desde la China Securities Finance Corporation

· También la CSFC comprará papel de compañías pequeñas y pedirá que los mayores tenedores de papel incrementen su posición

· El Banco Central de China apoyará financieramente al CSFC

· El Gobierno chino flexibiliza las medidas para que las compañías de seguros inviertan en grandes valores

· Prohíbe a compañías estatales reducir exposición al mercado

· Aumenta los márgenes para reducir la especulación en el mercado



Las últimas decisiones de las autoridades (especialmente el Banco Central) están enfocadas a poner un suelo a la bolsa: tipos a la baja, recortes en el coeficiente de caja, más crédito oficial, prohibir colocaciones nuevas de papel….sin que por el momento hayan logrado estabilizar el mercado. Especialmente en el caso de las pequeñas compañías. Dinero, dinero. Es precisamente el tamaño más que el sector lo que determina el castigo, algo que ha levantado una mayor preocupación ante las consecuencias de que se profundice la caída. Aunque algunos analistas, los menos, también identifican la caída de la bolsa con la credibilidad de las autoridades a la hora de lograr un crecimiento sostenido “en niveles de referencia oficial” cercanos al 7 %. Como si de un círculo vicioso se tratara, también en China la relación entre mercados y economía se convierte ahora en un problema donde domina el riesgo de inestabilidad financiera.



Considerando lo anterior, ¿sólo les inquieta Grecia? Los mercados ayer, la caída en los precios de commodities, de los tipos de interés y hasta del tipo de cambio del EUR estuvieron en mi opinión más relacionados con China, el deterioro de sus mercados, que con Grecia.





La estabilidad del mercado se ha convertido poco a poco en un objetivo a corto plazo para las autoridades chinas. Si hace unos días les hablaba de la imposibilidad de conseguir varios objetivos aparentemente opuestos, lo cierto es que la bolsa, que no formaba parte de ellos, ahora puede pasar a primer término. Y es que las autoridades chinas probablemente consideren a la bolsa como el mejor ejemplo del cambio que se busca en la economía: menos endeudada y más capitalizada; con menor énfasis en los viejos motores de crecimiento (exportaciones) y mayor ahora en el consumo (riqueza financiera y empleo); con menor protagonismo de los gobiernos locales frente al central, incluyendo aquí al propio Banco Central chino.



Con todo, el cambio económico pasaría a corto plazo por moderar la desaceleración económica. Aunque sea utilizando instrumentos del pasado, como son las exportaciones. Nosotros hemos rebajado el crecimiento previsto para este año en China hasta un 6.8 % desde el 6.9 %, pero consideramos que hay enorme incertidumbre sobre el tema. Esto deben contemplarlo también las propias autoridades chinas: aún consideramos factibles hasta un recorte de tipos oficiales y dos más en el caso del coeficiente de caja. Y naturalmente, más medidas monetarias que logren estabilizar al mercado. Veremos.

Por cierto, hoy hemos conocido que en junio las ventas de autos bajaron por primera vez en dos años.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España