Los mercados europeos se han despertado con un susto enorme ya que la primera referencia importante que nos hemos encontrado en el día de hoy, no sólo es un nuevo desplome superior al 1% en los índices más importantes de Estados Unidos, sino un desplome del 8% en China.

El viernes tuvimos descensos superiores al -2% que llegaron a ser del -2,5% en el SPDR de cuidados de la salud por esos malos resultados de Biogen, sino que también fueron del -2,19% en el SPDR de materiales, ya que los precios de las materiass primas han seguido cayendo.
 
Sin embargo hoy estamos teniendo en Europa un día bastante peculiar, porque hemos iniciado la sesión con bajadas superiores al 1%, pero los futuros sobre índices más importantes de Europa han tomado como soporte la parte alta del canal bajista que estuvimos describiendo con toda la crisis de Grecia. Algunos de ellos están intentando el rebote que ha reducido los descensos, pero es una situación muy frágil.
 
Ya vimos a finales del mes pasado cuál era la razón por la que China tiene un mercado bursátil muy frágil, ya que las dificultades para operar con dinero apalancado creadas por el Gobierno siempre se resuelven cerrando posiciones y no pidiendo más dinero, algo que hizo que todo el castillo de naipes de las subidas de meses anteriores se viniese abajo. Todos los inversores han intentado salir por la misma puerta y eso ha traído los muy graves descensos en su bolsa que hemos visto últimamente, todo reforzado por unos datos macroeconómicos que siguen diciendo que China tiene un grave problema.
 
Los desplomes en su mercado pusieron en alerta al Gobierno que se puso como loco a suspender cotizaciones de valores, puso un fondo para compra de activos a los que se unieron los brokers e incluso se prohibieron las posiciones cortas, así que las autoridades lo que crearon fue un mercado que sólo podía subir. Muchos inversores se subieron al carro, pero en cuanto se corrió la voz de que ese fondo estaba aminorando las compras, todo el mundo se a puesto a reducir posiciones otra vez, pensando que esa potencia alcista estaba perdiendo impulso, lo que nos ha llevado a tener un descenso del 8,5% que es de lo peor que hemos visto desde 2007.
 
Todo lo anterior también ha mandado malas vibraciones a las materias primas, que empezaron con serios problemas, pero hoy hemos conocido en Alemania un dato de IFO mejor de lo esperado, así que el euro ha incrementado su cotización contra el dólar el rebote desde los mínimos de mayo y además también sube contra la libra, dando más cuerda al efecto del mal dato de ventas minoristas del país que conocimos la semana pasada, así que la debilidad del dólar contra nuestra moneda está haciendo que las materias primas tengan un impulso alcista y el oro y la plata suban algo más del 1,5%, lo que se traduce en que el súper sector de recursos básicos sea el único que está en positivo en Europa subiendo solo 0,11%.