USA se recupera, China estornuda y Japón enferma....este era el titular de un artículo hace unos días en un periódico económico nacional. En el fondo, un reflejo fiel de los sentimientos que todos tenemos hacia el escenario económico mundial. Claro, falta la zona EUR. ¿En dónde la integrarían de los tres estados anteriores? Mejor no hablar de ello.

Aquí vamos a tratar del "estornudo" chino. Pero me voy a centrar en su comportamiento económico más reciente. Y de forma cronológica.

El día 3 de agosto se publicaba el PMI manufacturero de julio alcanzando su nivel más elevado de los últimos dos años en 51.7. Soportado por la mejora de las perspectivas de la demanda interna y externa. Tras estos datos decidimos elevar la previsión de crecimiento para la segunda mitad del año hasta un 7.6 % anual.

El día 8 de agosto conocíamos un dato algo desconcertante: las exportaciones chinas crecían un 14.5 % anual en julio, pero las compras bajaban un 1.6 %. Al final, el superávit comercial de 47.3 bn era mayor de lo esperado. Realmente un récord histórico este mes. El superávit comercial en el año, por encima de 150.6 bn. crece a ritmos del 20.9 % anual.
Parece que más que la demanda doméstica, es la demanda externa la que apuntala la aceleración del crecimiento. Aunque necesitamos más datos para confirmarlo.

El 10 de agosto se publicaba el dato de inflación también de julio. El dato se ajustaba a lo previsto: niveles del 2.3 % anual, sin cambios con respecto al mes anterior y precios al por mayor a la baja un 0.9 % anual.
Son datos que confirman que la prioridad ahora del Banco central no es tanto la inflación como la estabilidad financiera, medida por el ratio de deuda sobre el PIB. Deuda privada, especialmente.

El mercado es soberano. En China, además, el crédito también es obediente.
El 13 de agosto conocíamos la cifra de liquidez y crédito de julio: la M2 moderaba su crecimiento anual hasta un 13.5 % desde el 14.7%; el nuevo crédito era de sólo 385 bn. CNY desde 1080 bn. del mes anterior. La moderación es positiva; una desaceleración de esta intensidad, quizás, no lo sea tanto.

También el día 13 hemos conocido otros datos que cuestionan la esperada mejora de la demanda doméstica, aunque tampoco dejan en buen sitio el impacto positivo de la aceleración de la demanda internacional.
La inversión modera su crecimiento hasta una tasa del 17 % hasta julio desde el 17.3 % hasta junio (15.6 % en julio desde el 17.9 % en junio); ventas al por menor aumentan un 12.2 % en julio desde el 12.4 % anterior; la producción industrial también desacelera su crecimiento hasta un 9 % en julio desde el 9.2 % anterior.

La bolsa china ha tenido un comportamiento positivo en las dos últimas semanas, ahora en máximos del año (pero apenas en niveles de diciembre pasado). Pero sigue estando más del 50 % por debajo de los niveles máximos que vimos en 2007. Es un buen reflejo de la desconfianza de los inversores internacionales hacia una consolidación ordenada de la economía china. ¿Mi opinión? Sigue siendo uno de los pocos mercados donde el valor queda muy por debajo del precio.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España