Ayer conocíamos el dato final del  PMI manufacturero de abril, con una revisión a la baja del dato inicial de 48.3 hasta uno final de 487.1. ¿Poca cosa? Lo suficiente para generar incertidumbre, especialmente cuando la preocupación de los inversores aumenta ante la ambigüedad de datos económicos que vamos conociendo en los países desarrollados y el propio deterioro de la situación en Ucrania.
Lamentablemente, no esperamos que los próximos datos que se publicaran en China en los próximos días mejoren mucho esta situación de indefinición.

En el siguiente cuadro podemos ver el calendario más de los datos económicos más relevantes que se publican en China, algunos (balanza comercial e inflación) ya esta misma semana.



Inflación a la baja, flujos comerciales con caída, liquidez moderando su aumento (crédito más moderado) y desaceleracion en la producción industrial e inversión. ¿Cómo pueden leer los mercados si estas previsiones se acaban materializando? Parece claro que las autoridades tratarán de limitar la desaceleración económica a un ritmo de crecimiento anual del 7 %. Pero, ¿implementando nuevas medidas expansivas o facilitando la caída de la moneda? En el primer caso, inversión pública y medidas monetarias. Lo iremos viendo, poco a poco.

Por lo demás, será importante valorar el dato de ventas al por menor. Esperamos una aceleración en su cifra anual. Demasiado marginal dado el mayor peso del sector exterior. Pero, sin duda, prometedor.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España