Comenzamos con uno de los datos más importantes que ha empezado a despertar este apetito por el riesgo a todos los inversores. Se trata del que conocimos hace poco de los precios de producción industrial.
 
Como se puede observar el gráfico adjunto, la variación hace muy pocos meses que empezó a ser positiva y hemos conseguido cerrar un larguísimo periodo de caída de los precios, que se asocian directamente con la demanda. Las nuevas medidas económicas y la esperanza de un giro hacia el aumento del gasto público en forma de infraestructuras ha mejorado mucho el comportamiento de las mineras, lo que se asocia directamente con una esperanza de mayor actividad económica y crecimiento.


source: tradingeconomics.com

Con lo anterior en la mano, todo el mundo estaba preocupado mirando la rentabilidad de la deuda para saber si lo que se buscó en su momento empieza a tener problemas, lo que marcaría un giro desde la búsqueda de seguridad, a la búsqueda del riesgo, lo que se traduciría en fuertes subidas de los tipos en el mercado secundario y un movimiento contrario en los índices bursátiles.

Como se puede observar el gráfico adjunto, la deuda de China a 10 años ha comenzado el año con un fuerte repunte desde el soporte del 3% hasta quedarnos por encima del 3,2%.


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Si esta subida de rentabilidades se mantiene, o incluso llegásemos a la zona del 3,4%, hay que estar muy atento al comportamiento de los índices para saber si el dinero que sale de la seguridad se mete en el riesgo, todo siguiendo el comportamiento del PPI.



Además, también se vigila mucho el comportamiento de los flujos de los fondos, pues el último movimiento fuerte tuvo un incremento del dinero en deuda en fondos superior al 130% que se correspondió con un descenso de los fondos en riesgo superior al 15%.

Este movimiento tendría lógica si se mantiene el incremento de la inflación, apoyado por ese PPI.