Véase análisis adjunto
El World Gold Council publica hoy un interesante análisis sobre el comportamiento del oro durante la primera mitad del año. Y parte de una conclusión incuestionable: su buen comportamiento en lo que llevamos del año, algo totalmente impensable a finales del año pasado.

Pero, lo cierto es que mucho de lo que hemos vivido hasta el momento en los mercados era muy difícil de predecir. ¿Será más fácil hacerlo para los próximos meses?.



http://www.gold.org/investment/gold-investment-research



Subida de los precios del oro por encima del 9.5 % en los primeros seis meses del año es más que interesante en un escenario como el actual, donde los tipos de interés oficiales son casi nulos y hay serias dudas sobre la sostenibilidad de los precios de muchos activos financieros.







De hecho, en un entorno de este tipo donde el apalancamiento ha crecido al mismo tiempo que el exceso de confianza de inversores y autoridades hacia el futuro es donde el WGC vuelve a poner al oro como activo que permite tanto una cierta diversificación de las carteras como un activo que protege frente a potenciales conatos de inestabilidad. Como los que sufrimos la semana pasada.

Pero lo cierto es que el precio del oro ha bajado ligeramente en los últimos días, desde máximos de 1340 hasta 1306 $ onza actuales.

La relación histórica entre el oro y la volatilidad del mercado no ha sido muy clara en el pasado reciente. Lo que no impide contemplar estos niveles mínimos históricos de volatilidad en un entorno de (aparentes) mayores riesgos no valorados por el mercado como una oportunidad para protegerse comprando oro.

¿Tememos una Crisis a corto plazo? En absoluto. De hecho, aún considero que los bancos centrales tienen margen de actuación (ECB/BOJ) o no tienen presión a corto plazo para retirar de forma brusca las medidas expansivas aprobadas en los últimos seis años. ¿Significa esto que pueden ampliarse? En mi opinión, tampoco.





Hace unos días enviaba un análisis recomendando aumentar posiciones en crudo con el objetivo de diversificar la cartera ante el riesgo de corrección o simplemente para cubrirla de potenciales tensiones geopolíticas. El éxito de esta sugerencia no ha sido tal, con caídas de los precios del crudo al mismo tiempo que se deterioraban tanto bolsas como las primas de riesgo. Y es que cada vez es más complicado defender estrategias racionales en un mundo como el actual dominado por el momentum y el carry en las posiciones. Dejarse llevar, dirían algunos. Un ejemplo de la distorsión en la gestión de la cartera a que lleva la actuación extrema de los bancos centrales. ¿También ilimitada? No, no lo creo.





José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España