La parada para la digestión también se ha notado en la deuda. Vean a días con nocturno el Bund, que ayer subió claramente y nos deja una envolvente alcista en los mínimos de todo el descenso y a la espera del BCE.

La decepción con Trump ha ayudado a poner freno al descenso. Por lo tanto, el mínimo de la figura es el soporte más claro que tenemos. Ahora veremos si el BCE no deja nada claro, se toma la reunión como una transición y da algo más de cuartelillo a las rentabilidades en el secundario hasta la reunión de Junio que es cuando se especula con un cambio de tono gracias a la más tranquilidad con Francia... aunque nunca se sabe.