Ayer vimos como responsables de la Reserva Federal avisaban de que todavía había caso para subir los tipos de interés en Estados Unidos, pero ayer Bullard, el de la Reserva Federal de St. Louis, volvió a decir que la presión para que se suban los tipos de interés estaba desapareciendo.
 
Concretamente, se refirió a que la decisión de subir tipos está dictada por los datos, y los últimos que hemos tenido encima de la mesa marcan una bajada de la expectativa de inflación y encima los descensos en los mercados financieros le dan mucho más margen a la Reserva Federal en su programa de normalización de la política monetaria. También dice que el peligro de burbujas en algunos activos en el medio plazo parece haber disminuido, así que mirando los descensos de las bolsas, seguir pensando en subir tipos o una estrategia de normalización de la política monetaria teniendo bajadas en unas expectativas de inflación que están marcadas por el mercado, lo califica como una decisión imprudente.
 
No obstante, su advertencia parece estar centrada en lo que el mercado espera con respecto a la inflación, porque su visión de la economía no ha cambiado demasiado, pues espera que en 2016 el crecimiento sea más fuerte que el año pasado junto con una nueva mejoría del mercado laboral.