La sesión ha sido muy bajista en Europa, especialmente en el Ibex que lo ha pasado muy mal de principio a fin.

El inversor europeo le tiene mucho miedo a los bancos, y una vez más este sector ha sido el responsable directo de las fuertes ventas de hoy. Unas ventas, que debido a que hay menos volumen de lo normal, por estar muchos operadores de vacaciones, se han exagerado más aún. Otro mes de agosto movidito, y eso que acaba de empezar. Para estar en bolsa, me temo que hay que hacer como los tenistas que se toman las vacaciones en navidades. Porque son ya muchos meses de agosto con mucho movimiento.

De buena mañana Commerzbank daba la sorpresa, con un muy mal profit warning. La oleada de ventas instantánea que ha recibido que ha llegado en pocos minutos al 7%, ha hundido al sectorial bancario, que ya estaba bastante torcido ante la noticia de que echaban del stoxx 50 a Deutsche Bank y a Credit Suisse a partir del lunes.

Y los bancos como casi siempre han terminado de hundir a todos los otros sectores, e incluso contagiando al pusilánime Wall Street, al que parece que todo le dé igual.

El gran problema, es que esto de los bancos no tiene remedio fácil. Y cuando venga el siguiente rebote, se nos volverá a olvidar el peligro que tienen hoy por hoy. Hay que dejarlos quietos sine die. Es un problema el que tienen estructural, que está en su modelo de negocio. El BCE los ha rematado con la política de tipos cero, bueno si fuera cero, de tipos negativos.

Técnicamente la caída ha sido deria y muchos índices, como el Ibex han perdido soportes importantes. El índice español ha roto por debajo del lateral de casi 15 días. Ojo ahora al futuro del Dax que está de nuevo casi encima de la media de 200, que es soporte clave.

Habrá que ver como cierra San Wall Street, que es el que nos ha salvado siempre en anteriores caídas. Veremos que pasa hoy. Las manos fuertes siguen en una intensa toma de beneficios, aunque aún les queda saldo comprador.