La jornada termina con bajadas moderadas en Europa, tal y como empezó.

Dos sectores han dado problemas durante toda la sesión, y dado el extremadamente bajo volumen que hay cualquier pequeño detalle mueve mercado.

El primero con problemas ha sido el sector petrolero. El crudo no tiene buena pinta, Arabia Saudita dice que ha tocado nuevo máximo histórico de producción, y los datos de reservas no han ayudado. Este crudo débil, ha seguido perjudicando a las petroleras, tanto europeas como de EEUU.

El segundo sector que ha impedido las alzas, ha sido el de utilities. El gigante alemán E.ON da dado pérdidas elevadas, y ha estado toda la sesión cayendo con mucha fuerza. Rápidamente ha contagiado al otro gigante alemán RWE, y el sectorial no ha levantado cabeza en todo el día, terminando con bajada superior al 1% en el stoxx 600.

Ha limitado las pérdidas el sector asegurador, gracias a los buenos resultados de la belga Ageas, y el bancario, que mantiene un día más su subida. De ahí que el Ibex prácticamente no haya bajado nada.

Sinceramente, cuando termine agosto, no creo que los resultados de Ageas, muevan mucho mercado, pero ahora en agosto todos los gatos son pardos :-)

Tampoco ha ayudado el hecho de que el futuro del eurostoxx tras pasar la resistencia psicológica de los 3.000 puntos se haya encontrado rápidamente con la media de 200. 

Pero a pesar de esta sesión de ciertas bajadas de hoy, la situación técnica de Europa sigue igual de interesante que la de ayer. Con esa ruptura de la directriz bajista mayor al alza, por parte del Dax, que es muy importante, y con el ataque a su directriz bajista que le guía desde agosto de 2015 por parte del Ibex. Es muy importante ver si pasamos o no. Si se rompen el potencial de subida es muy alto.

Wall Street sigue con poco movimiento, y hoy ha tenido una batería de resultados negativos, empezando por los de Walt Disney que le ha estado dando problemas.

Donde sí que ha habido movimiento y mucho ha sido en los mercados de divisas, con el dólar muy debilitado, y en los de bonos, bastante fuertes. Y ambos, por la misma razón, porque el pésimo dato de productividad de ayer, con la peor racha dicen los expertos, desde finales de los 70, han convencido a los grandes inversores de que el crecimiento de EEUU va a tener serios problemas para brillar, y por tanto las posibilidades de subidas de tipos son muy bajas. Y da igual que el dato de empleo, haya mostrado, que se han contratado a unas cuantas personas más de lo previsto. La bajísima productividad es una bomba de relojería para el crecimiento. Es la culminación de la política de pan para hoy y hambre para mañana que han usado las corporaciones, y sus famosas recompras de acciones propias, que tan bien ha venido para la bolsa, pero tan mal para la economía.