En el mercado secundario de deuda tenemos calma total, con nuevas bajadas de rentabilidades en prácticamente todas partes que incluye a Grecia ya que a diez años baja ligeramente hasta situarse en el 9,25%.

Estamos por debajo de los mínimos recientes, pero es que siempre que tenemos un ligero repunte, después viene acompañado con más descensos, y es que parece que no hay manera de que nadie se deshaga de su tenencia de deuda ante la perspectiva de que haya alguien que se la compre a buen precio, superior al de adquisición (QE).