De momento la mayor tranquilidad y los datos macroeconómicos están ayudando a que se mantenga la calma en el mercado de deuda español de corto plazo apoyado por el BCE. Ya veremos si en los próximos meses la situación es la misma cuando el BCE cambie el tono.

El tesoro español coloca deuda a seis meses por valor de 400 millones de euros con una rentabilidad media de -0,398%, profundizando en el terreno negativo desde el -0,366% anterior. La demanda aumenta a un ratio de 6,8 desde el 5,2 previo.

A 12 meses se colocan 4280 millones de euros con una rentabilidad media que también profundiza en terreno negativo pasando de -0,294% a -0,327%, aumentando la demanda hasta un ratio del 1,6 desde el 1,5 anterior.