Ya lo han visto, el crudo se ha alejado muchísimo de la zona de soporte que comienza en los 30 $ y cada vez hay más comentarios acerca de una estabilización del precio del crudo por un equilibrio del mercado que puede llegar a finales de este año o principios del que viene, sobre todo porque de momento tanto Rusia como Irán podrían compensar la bajada de la producción fuera de la OPEP por su intento de recuperar cuota de mercado tras las sanciones, pero una vez que lo alcancen, Irán ya ha dicho que está abierta a cualquier movimiento que ayuden a estabilizar el precio, lo que nos deja encima de la mesa una clarísima mejora potencial de la inflación a medio y largo plazo.
 
Recuerden que los motivos que presionan la inflación a la baja siempre han sido considerados por los bancos centrales como temporales, por lo que si este lado de la inflación, la que viene por el precio del crudo, empieza a recuperarse, ese factor temporal empezará a desaparecer, por lo que si poco a poco podrían llegar a alcanzarse los niveles de inflación objetivo tanto de la Reserva Federal como del Banco Central Europeo, lo que supone un motivo para que Estados Unidos pueda pensar en subidas de tipos adicionales y además el BCE poner un suelo a las ayudas.
 
Como se puede observar en el gráfico adjunto de los tres futuros que conforman la principal curva de tipos de la deuda alemana, el mes pasado dejamos fuertes figuras bajistas, que dicen mucho en la parte corta y media de dicha curva, porque tenemos envolventes bajistas que hablarían de presión bajista en los precios que casarían con una presión alcista de las rentabilidades, lo que lleva a un intento de aplanamiento de la curva, lo que en un principio apoyaría un entorno de aparición de inflación.
 
Evidentemente, los bancos centrales han dicho por activa y por pasiva que la política monetaria no puede ser el pilar fundamental de la mejora económica, que son los propios Estados y gobiernos los que tienen que hacer reformas estructurales y de calado para poder aprovechar este momento. En el momento exacto en que los bancos centrales dejen de tener una política laxa o relajada, la marea de dinero desaparecerá y quedará lo que hayan hecho los gobiernos. Si no han hecho nada, estamos en una situación parecida a la que tuvimos cuando Trichet subió por última vez los tipos de interés, dañando seriamente la situación de la deuda de la periferia.


 
deuda alemana