Debemos tener muy en cuenta el movimiento que estamos viendo hoy de amplitud de los diferenciales de la periferia de la zona euro con respecto a Alemania porque es un aviso prematuro del sentimiento de los inversores.
 
Recordemos que estamos en el segundo trimestre del año y que en el primer trimestre las ventas e ingresos de los bancos han sufrido mucho precisamente por una mayor quietud de los inversores al desconfiar mucho de la situación y de la incertidumbre. Pero es que lo que tuvimos en el primer trimestre no es nada comparado con lo que vamos a tener en el segundo, ya que tenemos el referéndum de permanencia la Unión Europea por parte de Reino Unido y unas nuevas elecciones en España, así que el auge del populismo, la incertidumbre con la estabilidad de la zona euro, entre otros, es una situación que está haciendo que la deuda de la periferia pierda atractivo, algo que lleva a que se produzca el movimiento contrario con los activos seguros, suban las rentabilidades, y eso acabe pasando factura a las economías, simplemente por la incertidumbre, aunque ya veremos cuáles son las consecuencias tanto del referéndum como de las elecciones, y eso puede ser una segunda parte o mejor o peor que la anterior.