BCE se reune esta tarde telefónicamente, para tomar una decisión de que hacer con la ELA. La última cosa que debe querer el BCE es  meterse en líos políticos, y más conociendo  la violencia verbal de Tsipras, pero el BCE tiene un problema muy gordo, Grecia no tiene acuerdo alguno en vigor, ha impagado al FMI, y el mandato del BCE prohibe expresamente que financie directamente a Estados, cosa que es exactamente lo que está haciendo. Los bancos griegos están completamente quebrados, y solo se mantienen con la ELA. Nadie dice que el gobierno actual griego sea el culpable de la situación, que viene heredada de anteriores, pero el daño que han hecho a la economía griega con la enorme demora en las negociaciones y todos los numeritos que vienen montando desde hace cinco meses es incalculable. Francamente parece muy difícil de arreglar, Grecia se ha ido literalmente a pique. El dinero de sus bancos se ha esfumado al extranjero, los inversores huyen como al diablo a este país, siguen sin pagarse impuestos.

Vengo a comentar todo esto, porque la dificultad que entraña ahora nuevos acuerdos es realmente alta. Y más teniendo en cuenta que la Troika, no se caracteriza tampoco por ser muy buena con sus planes.

Aquí el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.