Como se puede ver a semanas, estamos en resistencia doble. Por un lado tenemos la directriz bajista desde el último máximo de 2015 y por el otro el mínimo relativo de 2016. Entre las dos nos han parado. Ahora el acumulación distribución está en zona de resistencias y eso hace que tampoco podamos pasar sin catalizadores.

La posición del banco es delicada porque tiene los mismos males que el resto de valore del sector pero tiene uno más: la presenta estatal en el accionariado y que puede acabar con destinos muy distintos para la entidad según sea el color del Gobierno resultante, así que la incertidumbre política es ese factor extra.

 
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