los comentarios de ayer de Kuroda parecen confirmar su enfoque en valorar la evolución de la situación con respecto al escenario que tenía previsto el BOJ con el seguimiento día a día de los acontecimientos.

 

“Japan's economy is expected to continue a moderate recovery as a trend while it will be affected by a prospective demand drop following the consumption tax hike”; “the economic growth is expected to return to an above-trend pace.” “I am not considering any additional easing measures at the moment”. Kuroda.

 

Pero, el futuro es incierto. Y el pasado más reciente no parece tan positivo como para no esperar que el BOJ tome nuevas medidas. Quizás tan pronto como antes del verano.

 

¿Razones?

 

1.    Un crecimiento económico del 0.7 % trimestral en el Q1, especialmente por la contribución negativa de las exportaciones (2.1 % en el año fiscal 2013 frente al 2.7 % de estimación oficial). Extrapolando estos datos para los próximos meses dejaría el crecimiento para el año fiscal 2014 más cerca del 0.4 % que del 1.4 % esperado por las autoridades

2.    La relativa solidez del consumo privado en los últimos meses podría haber llevado a muchas compañías a trasladar en buena parte a precios la subida de impuestos. Nuestros economistas esperan de esta forma que la subida de impuestos se traduzca en un drenaje de renta disponible real de las familias a un ritmo del 1.3 % anual ya durante el Q2

3.    La elevada correlación entre la evolución del JPY y la propia inflación, al final un indicador del grado de penetración de las importaciones en la producción, sólo puede llevar a un cierta inquietud sobre el objetivo último de la inflación del 2.0 % a medio plazo partiendo de la relativa fortaleza de la moneda japonesa.

 

Al final, como dije al principio, parece sólo una cuestión de tiempo que el BOJ tome nuevas medidas expansivas que pasen por aumentar la compra de activos. Pero, ¿hay suficientes activos que puedan saciar el apetito de la autoridad monetaria japonesa? Seguro que sí. Otra cosa es el efecto expulsión que puede llevar a algunos inversores a buscar alternativas fuera de Japón. Es el caso del Fondo de Pensiones Público (GPIF) con un patrimonio de 1.26 tr. $, un 11 % en activos internacionales (rentabilidad obtenida del 8 % a finales del año pasado desde el 0.2 % de rentabilidad de activos domésticos).

 

José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España