El Banco Central de China dice que todavía afronta presiones bajistas relativamente grandes. Espera mantener el crecimiento económico dentro de un rango razonable. También espera una mediana aceleración de la inflación y un acuerdo pro activo con las firmas en problemas en el corto plazo.
 
Dice que el país vigilará de forma estricta cualquier incremento de la capacidad industrial, algo que va a ser positivo precisamente porque el país no la necesita al crear más riesgo.
 
Avisa que el Banco Central usará varias herramientas de política monetaria para mantener una liquidez moderada al mismo tiempo que una política monetaria prudente, más o menos en la mitad del rango que va de una política monetaria muy laxa a una muy agresiva.

Dice que va a acotar los riesgos sistémicos del sistema financiero y que seguirá promoviendo un mecanismo de tipos de interés basados en el mercado. Hablando de mecanismos, dice que seguirá mejorando el mecanismo de formación de su sistema de divisas. Seguirán presionando hacia una apertura en dos dimensiones de los mercados de capitales interiores del país y que permitirá a firmas extranjeras cualificadas a emitir acciones dentro del país y además está considerando que esas mismas firmas puedan emitir ADR pero en versión China, los CDR.