La austeridad fical es un tema tabú, desde el punto de vista político y social.

Pero, ¿inhabilita esto a la política fiscal como política económica?.



http://www.imf.org/external/pubs/ft/fm/2015/01/fmindex.htm


Esto es lo que dice el FMI…..



En las economías avanzadas está en curso una recuperación moderada y desigual, respaldada

por la caída de los precios del petróleo, una política monetaria que continúa siendo

acomodaticia y un ajuste fiscal más lento. Sin embargo, los altos niveles de endeudamiento

público y privado siguen poniendo trabas al crecimiento y la sostenibilidad de la deuda en

algunas economías avanzadas. Además, en muchos países la inflación está muy por debajo

de los niveles fijados como meta, lo que dificulta la difícil tarea de reducir los altos niveles

de endeudamiento público. El crecimiento en las economías de mercados emergentes está

moderándose, y en algunas la volatilidad financiera y cambiaria ha elevado los costos de

financiamiento público. Mientras tanto, la disminución de los ingresos provenientes del

petróleo y las materias primas presenta desafíos para los países exportadores.



En este entorno complicado, la política fiscal sigue siendo esencial —junto con la política

monetaria acomodaticia y las reformas estructurales— para generar confianza y, cuando

corresponda, apuntalar la demanda agregada. Dado que los márgenes de maniobra de las

políticas son reducidos, hay tres ámbitos de acción que revisten más importancia para una

política fiscal sólida:



1. Usar la política fiscal de manera flexible para apoyar el crecimiento, mitigando al

mismo tiempo los riesgos y garantizando la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo.

El grado y el tipo de flexibilidad dependerán de la situación fiscal de cada país, las

condiciones macroeconómicas y los riesgos fiscales pertinentes



2. Aprovechar la oportunidad que presenta la caída de los precios del petróleo. La reforma

de los impuestos a la energía puede ayudar a reducir las externalidades negativas derivadas

del consumo de energía y proporcionar un margen de maniobra para reequilibrar la presión

fiscal, por ejemplo, reduciendo los impuestos al trabajo para promover el empleo. En las

economías en desarrollo, una reforma más profunda de los subsidios a la energía podría crear

margen para la ejecución de gasto productivo en educación, salud e infraestructura, así como

para programas que beneficien a los pobres.



3. Afianzar los marcos institucionales para gestionar la política fiscal. Los marcos fiscales

anclan la política fiscal y la guían hacia sus objetivos a mediano plazo. Estos marcos ayudan

a potenciar el efecto de los estabilizadores automáticos a lo largo del ciclo económico y por

ende reducen la volatilidad del producto y elevan el crecimiento a mediano plazo. Los

marcos fiscales con bases sólidas son especialmente necesarios en los países con altos niveles

de endeudamiento público y que están próximos a experimentar un aumento de la carga del

gasto relacionado con el envejecimiento.



Al final, lo llamativo de todo lo anterior es que el FMI se inclina por el papel estabilizador que ofrece la política fiscal a medio plazo. Bien a través de dejar actuar a los estabilizadores automáticos (y no utilizarlos como contrapartida de políticas procíclicas) o bien optando por decisiones discrecionales. Siempre que haya margen para tomarlas….¿lo hay?.

En el siguiente cuadro vemos la estimación del pasado y previsión a futuro de las finanzas públicas de los principales economías, desarrolladas y en desarrollo….





Y en este otro cuadro podemos ver las mismas previsiones, pero ajustadas por el ciclo económico. Valoren si hay margen de maniobra para utilizar la política fiscal para impulsar el crecimiento. Para estabilizarlo, sin duda siempre hay margen…





José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España