Bueno, nos acercamos a la apertura de Estados Unidos, pero en una sesión que sigue estando totalmente condicionada por el vencimiento trimestral de derivados.
 
En estos momentos ya tenemos fuera el del EX50 y del DAX, los dos mayores de Europa, pero faltan el resto, así que no se puede bajar la guardia en ningún momento y como mucho estar atento a los acontecimientos, para saber cuál es la reacción de Estados Unidos de cara ya a la semana que viene que suele ser muy floja por el esfuerzo realizado en el vencimiento y además por la internacional incertidumbre que supone la votación en Reino Unido para la permanencia en Europa.
 
De momento Europa sigue manteniéndose en positivo, aunque hemos perdido los mínimos de la sesión, pero gracias al fuerte repunte que tuvimos en el día de ayer, promovido por Estados Unidos y ese rebote del SP 500 en la media exponencial de 100 sesiones, tenemos cierto colchón todavía para mantenernos con ligeras subidas.
 
Uno de los más beneficiados en estos momentos es el Ibex 35 con una escalada superior al 1,3% ya que el rebote en el súper sector bancario es muy importante y es el mejor de Europa con una subida cercana al 3,2%. Las aseguradoras también suben 1,82%, las petroleras 1,87%, y los servicios financieros 1,89%.
 
Hay una desagradable coincidencia entre el rebote de ayer que tuvimos en la segunda mitad de la sesión y la cierta tranquilidad que casi se respira en todo el mercado, incluido el mercado de divisas. Esta coincidencia viene por lo que se ha llamado “pausa de reflexión” en Reino Unido tras el desgraciado fallecimiento de la Diputada británica a manos de un supuesto desequilibrado mental con algunos lazos con la ultraderecha. La campaña para el referéndum por ambos bandos se paró en seco y algunos se preguntan si no es consecuencia de una elevada tensión que tiene reflejos negativos en personas especialmente sensibles (para bien o para mal) con este tipo de causas.
 
Siguen apareciendo titulares y comentarios acerca de las consecuencias que tendría para Reino Unido y para todo el planeta un voto a favor de la salida de Europa por parte de Reino Unido y no debemos olvidar la rebaja de previsiones de crecimiento que hizo la Reserva Federal en su última reunión.
 
Nueva sorpresa nos hemos encontrado cuando el presidente de la Reserva Federal de San Luis ha cambiado de tercio, otra vez, y ahora dice que la economía de Estados Unidos podría entrar en un período en donde como mucho necesitaría una subida de tipos en los próximos 30 meses. Es muy destacado este comentario, porque la Reserva Federal comenzó 2016 esperando cuatro subidas de tipos, las ha ido retrasando poco a poco, sigue esperando dos este año, pero ha rebajado las previsiones de crecimiento y las tasas de tipos de interés para los próximos tres años. Ahora, Reino Unido es el mayor peligro que tenemos a corto plazo y ahora sale Bullard con lo de una subida de tipos en los próximos 30 meses. Son demasiados cambios de opinión en demasiado poco tiempo, por lo que aumenta notablemente el despiste que tiene el mercado sobre las intenciones de la Reserva Federal.
 
Lo que está claro, es que la incertidumbre que genera la votación de la semana que viene nos está afectando a todos y a todos los mercados por igual.
 
La sesión de momento no está dando para mucho más, salvo que Estados Unidos nos dé una sorpresa muy negativa o los datos del sector inmobiliario en cuanto a construcción de viviendas y permisos de construcción sean extremadamente malos y que ahonden en la percepción de que uno de los dos pilares que está sosteniendo la economía, el sector inmobiliario y el gasto del consumidor, empiezan a flaquear como para dar todavía más peso a esa reducción de las perspectivas de crecimiento para los próximos años.
 
Recordemos que ayer iniciamos el rebote que marcaba soportes tanto en Europa como Estados Unidos, y nos dejaba a la espera de lo que pasase hoy, así que todo lo que sea acercarse a los mínimos del mes, incrementará exponencialmente los nervios del mercado, ya que un incremento muy fuerte de las ventas en este momento, cuando ya en los gráficos tenemos como frontal el contrato de septiembre, no hablaría muy bien de las perspectivas para este verano.