Argentina no hace otra cosa que darle vueltas a la situación para ver cómo sale del lío en el que se ha metido.

El pánico se ha desatado entre las autoridades porque EEUU se lava las manos con la sentencia que les obliga a pagar la deuda en default totalmente y ahora todos los esfuerzos se centran en evitar embargos en los bonos que tiene en el extranjero, así que no paran de buscar un agujero para hacer que esos bonos tengan jurisdicción local. La manera de hacerlos es crear un intercambio de deuda, algo similar a lo que hizo Grecia, pero con bonos locales como contrapartida.
 
El miedo es muy alto porque los tenedores de bonos que no participaron en los cambios de bonos tras el default de 2001, podrían recibir cerca de 15.000 millones de dólares y el país no tiene reservas para poder pagarlo entero.