Mientras mantiene la guerra de precios con el resto de competidores para mantener la cuota de mercado y así tener bajo control el mercado y también a su directo competidor en todos los sentidos, Irán, ha desvelado los planes que tiene para el futuro.
 
Recordemos que ha aumentado los impuestos para poder compensar los ingresos y ahora ha puesto encima de la mesa un plan llamado Programa de Transformación Nacional que pretende que se tripliquen los ingresos que no vienen de la venta de crudo en los próximos cuatro años. Es una especie de versión a la Arabia Saudita de la transformación que está viviendo China, que está pasando de las manufacturas baratas a la innovación y el consumo interno, pero lo que deja claro es que tenemos por delante una época de crudo barato que tiene pinta de ser muy larga.
 
Según el plan, su intención es la de potenciar el turismo y la minería entre otros, manteniendo cierta atención a las materias primas, pero que no sean crudo.
 
Pero también hay medidas que van a acertar al país a los problemas que tiene muchos países de occidente, ya que la deuda pública se incrementará hasta alcanzar un 30% desde el 7,7% actual. Además, habrá impuestos a los productos que consideren que sean dañinos para la salud pública o dañinos en algún sentido para la sociedad. Todavía no tienen claro si poner impuestos a los residentes pero dicen que no los van a poner a los nacionales.

De momento todo está en pañales y veremos si no necesitan más medidas para compensar los ingresos.