Apple era la esperanza blanca ayer para poder contrarrestar unos muy malos resultados de IBM y de United Technoloiges debido a que pesa más del 18% del SPDR de tecnológicas y unos buenos resultados y previsiones podrían dar la vuelta a la situación de ayer… pero parece que no va a ser así.

Hay que recordar que los resultados empresariales son algo parecido al PIB de un país, en el sentido de que nos dicen dónde hemos estado, pero no dónde vamos a estar. Para esto último están las previsiones… y el mercado está preocupadísimo por el estado de salud de lo que todo el sector está metiendo a calzador a la sociedad, pensando que es el próximo boom: “los wearables”. Vamos, los artilugios que se llevan vestidos.
Apple fue una de las últimas compañías en apuntarse al carro y la excusa es que si se metían era para liderar el nicho y revolucionar lo que el sector entendía como “reloj inteligente”. Pues bien, el Apple Watch ya está en la calle y muchos estaban preocupados por esos datos que decían que pocos días después de su puesta a la venta las mismas bajaron cerca del 90%. También es de todos conocidos que en España hay una campaña de publicidad muy fuerte para promocionar este último invento y eso que Apple llegó en su día a congratularse de que ella no invertía en publicidad, algo que se mostraba como un valor que mostraba la valía de sus productos.

Pues bien, el primer producto de la era “sin Steve Jobs”, es lo que más preocupa.

En estos resultados se ve claramente algo que ha desconcertado a muchos, pues hay cifras para todos los gustos de todos los productos… menos del Apple Watch. Desde la compañía dice que no dan cifras para no dar ventaja a sus competidores, pero el mercado, con el miedo que tiene a que los contras del aparato sean superiores a las ventajas y ese descenso de las ventas del 90%, pues piensa que la falta de claridad acabe haciendo daño a la propia empresa.

Claro, desde Apple se dice que las ventas del reloj en junio son más altas en los dos meses anteriores pero que en el primer trimestre ellos no se centran en las ventas… algo que ha dejado a más de uno con la boca abierta porque ellos son los primeros en poner en letras bien gordas cuando un nuevo iPhone rompe récords de ventas en poco tiempo.

El caso es que en el trimestre la mano de la venta en China se nota mucho y se duplicaron hasta llegar a los 13.230 millones de dólares con respecto al año pasado. Las ventas de iPhone mejoraron un +35% con respecto al año pasado… pero por un -22% con respecto al trimestre anterior, algo normal cuando los productos empiezan a hacerse viejos… así que el mercado ya está esperando nuevas versiones para potenciar las ventas… pero nadie sabe cuánto puede durar o cuánto tiempo pueden soportar las ansias de tener los consumidores lo último.

Las ganancias netas son de 10.680 millones de dólares, lo que suponen 1,85$ por acción, ligeramente mejore de lo esperado que eran +1,8$ y mejores que los +1,28$ del año pasado.

Los ingresos mejoran +32,5% a 49.610 millones cuando el año pasado fueron 49.430.

Claro, las cifras son impresionantes… pero el problema son las previsiones.

El mercado cuenta con que el nuevo nicho “wearable” sea un bombazo y sea Apple el que lo haga despertar tal como pasó con el iPhone y iPad… pero parece que no arranca. Las ventas del Apple Watch se centran en la más barata, que es la que tiene el margen más barato y a las celebrities no se les acaba de ver con el susodicho, sabiendo que con tatuajes en la muñeca no funciona bien.

Por lo tanto, las previsiones de venta de la empresa están en la horquilla entre los 49.000 y 51.000 millones, por debajo de lo esperado que supera los 51.100. Si esto se mira con la desaceleración de las ventas del iPhone y el secretismo del Apple Watch, el mercado es normal que tenga dudas acerca de lo que se ha descontado en el precio de la acción.

Ahora a estar pendiente de la envolvente bajista dejada ayer en máximos:

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