Cada vez son más frecuentes las preguntas desde medios e inversores sobre cómo afectará al mercado el resultado de las presidenciales de noviembre en USA. ¿Mi respuesta? No lo sé.
 
Les explico. En el pasado era muy obvia la posición de los candidatos sobre temas que sí influyen en los mercados (fiscal, finanzas, comercio) algo que en este momento no ocurre. De hecho, mis economistas USA confirman que la ambigüedad sobre todos estos temas fundamentales genera mucha incertidumbre a futuro. Incluyendo la relación de ambos candidatos, potenciales candidatos puestos que por el momento sigue sin existir uno definitivo en las filas demócratas, con la actual dirección de la Fed. En principio, una relación mucho peor en el caso de Trump.
 
Más allá de los estereotipos (más enfoque en la reducción de la deuda pública y ajuste del déficit exterior por el candidato republicano y más liberalismo del demócrata), es cierto que las posturas de ambos es mucho más pragmática que en el pasado. En definitiva, mayor proteccionismo y un enfoque intervencionista que en otras campañas pasadas. ¿El impacto en los mercados? no saben, no contestan.
 
Y mientras se discute sobre todo esto el riesgo de un mayor deterioro fiscal parece claro. Cuestiones pendientes sobre sanidad y pensiones, paralizadas ante una administración demócrata con cámaras en manos republicanas, parece que puede perpetuarse en el futuro. O resolverse con medidas drásticas que quizás no sienten nada bien a los mercados financieros.
 
El riesgo político (o geopolítico que ya es casi lo mismo) será en mi opinión la principal fuente de preocupación para los mercados financieros en el futuro próximo. Y como ven, un riesgo que no se circunscribe a un país o área geográfica determinada. Veremos.
 
José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España