Ya saben que el recuento de instalaciones en activo realizado por Baker Hughes sigue imparablemente al alza, lo que representa una muestra clara de que la producción en Estados Unidos no cesa, apoyo indispensable para que las cifras de reservas semanales tengan verdaderas dificultades para bajar de forma contundente.


Una de las dificultades que ha tenido el incremento de las reservas para seguir manteniéndose es la entrada en la época de verano, donde más gasolina se consume. Esto significa que las refinerías, aquella vez que vimos que las reservas de gasolina descendieron en más de 4 millones, lo que hacen es comprar más crudo para aumentar la producción de gasolina, lo que hizo que la reservas semanales no fuesen impulsadas demasiado al alza.

Hoy el API por una piedra más en el razonamiento anterior, ya que la reservas semanales de crudo parece que caen algo más de 4 millones de barriles seguido de casi 2 millones de descenso en la gasolina y además 0,43 millones de barriles de descenso de la reservas de destilados. Esto hace que ahora mismo el precio del crudo está subiendo intentando recuperar la cota de los 48 $.