Oracle presentó ayer tras el cierre sus resultados con unos beneficios por acción de 0,5 $, peores de lo esperado que eran 0,62 $ y también bajando desde los 0,36 $ del mismo período del año anterior. Ajustados fueron 0,64 $.
 
Las ventas descienden un 3% hasta situarse en 9010 millones de dólares, fallando totalmente la previsión dada por la propia compañía y también son peores de lo esperado.
 
Ya saben que uno de los puntos más vigilados de este tipo de compañías es la transición que están haciendo desde la venta tradicional de software y servicios a los servicios por suscripción en la nube, y se espera el momento en que esta transición empiece a poner más dinero en la parte final que en el inicio.
 
Las cifras son las siguientes: el negocio en la nube sube un 40% hasta ofrecer 735 millones con respecto al mismo período del año pasado, muy bonito todo pero solamente es el 8% de los ingresos de la compañía.
 
Con respecto a lo tradicional, la venta de software, que todavía es el 70% de los ingresos de la compañía, está bajando un 4% a 6300 millones de dólares.
 
Como vemos, la transición se sigue dando, pero todavía está muy lejos de haberse completado.