Netflix, la compañía que representa la principal amenaza para los canales de televisión tradicionales pues todo el contenido que tiene es por internet y a la carta, ayer tras el cierre presentó resultados de 0,06 $, superiores a los 0,03 esperados y además subiendo desde los 0,05 $ del año pasado.
 
Las ventas cierran el trimestre en 1960 millones de dólares, por debajo de lo esperado muy ligeramente y subiendo desde los 1570 millones de dólares del año pasado.
 
¿Dónde está el problema? Pues exactamente el mismo que tiene Facebook o Twitter, el crecimiento de los usuarios.
 
Las cifras de crecimiento de los usuarios dentro de Estados Unidos fueron ligeramente superiores a lo esperado, con unos nuevos 2,23 millones dentro de Estados Unidos y 4,51 millones de forma internacional, más que duplicándose con respecto a las cifras del año anterior fuera de EEUU. El problema es que si un modelo de negocio funciona, aparecen empresas que compiten con ellas y precisamente lo que hace que la compañía reduzca su previsión de crecimiento de usuarios a 2 millones en el segundo trimestre, lo que está muy por debajo de lo que esperaban los analistas, al igual que en Estados Unidos que también prevé un fuerte descenso.
 
Además, esta en el medio de un proceso de aumentar los precios de su servicio, algo que están haciendo con algunos incentivos y de forma gradual en función de lo que el usuario lleve con el servicio contratado, ya que no quieren que se repita otra vez la huida de 2011 en donde perdieron cerca de 1 millón de suscriptores con la subida de precios,  pero que intenta compensar con nuevo contenido original y exclusivo.

El valor ha tenido un desplome en el fuera de horas que ha llegado a ser superior al 10%.