Microsoft presentó ayer tras el cierre sus resultados empresariales y es uno de los protagonistas indiscutibles del día de hoy y una de las piedras angulares de que el sector tecnológico en Europa lo esté haciendo mejor que el resto.
 
Llevamos ya mucho tiempo viendo que existe un giro de las empresas tecnológicas pasando de la venta física de productos a la venta de un servicio en la nube. Estos servicios mensualmente son más baratos que la compra de software tradicional, pero en el largo plazo son mucho más caros para el cliente que no necesite estar a la última en todo momento.
 
En cifras, los beneficios fueron de 0,39 $, mucho peores de lo esperado que eran 0,58 $ pero muchísimo mejores que las del año pasado que fueron pérdidas de 0,4 $. Dichas pérdidas vinieron por las cargas de su desastrosa experiencia en el mundo de la telefonía móvil. En términos ajustados, los beneficios suben a 0,69 $.
 
Las ventas han caído nada menos que -7,1% hasta los 20.610 millones de dólares, una cifra que es más baja de lo esperado. El segmento de ordenadores personales caen un 6,3% hasta dejarles unos ingresos de 40.860 millones en lo que va de año, una bajada que es superior a la que tuvo el trimestre anterior.
 
Pero tal como hemos dicho, la división en la nube sube el 6,6% hasta alcanzar los 6710 millones de dólares. Si quitamos el daño por las divisas, hubiese rondado un incremento del 10%. También tuvo una mejora la división de productos para empresas.